Las silenciosas tumbas tragan tierra,
hay voces que se ahogan en neblina;
el fango acecha, lástima que aterra,
un pasado de glorias en la ruina.
Pequeñez que se siembra en enseñanzas,
fingiendo que es el alma distinción;
glorioso fue el ayer en sus andanzas,
mas hoy solo hay un barro sin acción.
Que nadie se lamente en estas sombras,
pues el ruin no desea ser un santo.
Sembrar un rumbo es crear el destino.
¡Alto! Por aquí acechan las culebras,
busca otro pueblo, estrella y nuevo canto,
guarda tu luz, no queda cristalino.
-
Autor:
Luis Rayo (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 23 de abril de 2026 a las 12:03
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Antonio Pais, Una voz, El Hombre de la Rosa, Osler Detourniel

Offline)
Comentarios3
Bello poema.
Y me tomo el atrevimiento a invitarte a mi primera novela de narrativa gratuita : https://www.bubok.es/libros/284084/el-colombofilo-de-flores-y-la-cifra-infinita
Saludos poéticos.
Uff que potencia de poema, pero mantenga la fe, la lámpara de Diógenes encontró un hombre honesto, uno de verdad, Cristo.
Dios le bendiga.
La belleza de la poesía se plasma con la genil palabra escrita en los versos estimado Luis Rayo
Abrazos de amistad desde España
El Hombre de la Rosa.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.