Brinda el sabio con su copa llena de dudas,
y el necio alza la suya, rebosante de certezas.
Uno lee mil libros y dice "no sé nada",
el otro vio un TikTok y ya arregló el planeta.
La Ignorancia camina con pecho de pavorreal,
doctorada en comentarios de Facebook,
cita a su primo como fuente universal
y desmiente a la ciencia con un "yo creo que..."
Tiene respuesta para el cáncer y para Gaza,
para el clima, el dólar y tu vida amorosa.
No distingue un meme de una amenaza,
pero opina duro, que opinar es cosa hermosa.
Pregúntale de historia: "Eso ya pasó".
De física cuántica: "Pura energía, bro".
De respeto: "Yo respeto, pero..."
Y ahí se acaba el argumento entero.
La Ignorancia no lee, pero subraya.
No escucha, pero interrumpe.
No estudia, pero concluye.
Y cuando la corrigen, se ofende.
Bendita seas, Ignorancia,
que nos haces sentir genios sin estudiar,
que nos das un título sin ir a clases
y un podio desde el sofá para juzgar.
Porque qué pereza dudar,
qué fatiga pensar,
si es más fácil gritar
que la tierra es plana y ya.
-
Autor:
Diego Pantoja (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 17 de abril de 2026 a las 14:43
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Una voz, Janna Desiree, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios3
Muy de acuerdo contigo. Yo también tengo un poema para la ignorancia. Te lo comparto.
La ignorancia entra airosa
a desafiar el saber
se disfraza con orgullo
perspicacia y altivez
Habla con muchas palabras
y no se da a entender
rebuscando las pomposas
quiere siempre sorprender
Entre risas se camufla
Por si comete un error
para que todos le crean
que tiene muy buen humor
Cuando esta frente al que sabe
enmudece sus alardes
pretendiendo oír conceptos
que a su estupidez resguarde
Se ríe de aquel que quiere
conocimiento adquirir
desanimándolo a su paso
a sabiduría conseguir
HELIGRARI 9/5/18
Un poema muy bueno debo decir, aunque como usted mismo lo dice, pensar es bueno pero final de tanto hacerlo, solo sabemos que no sabemos nada.
Dios le bendiga.
Hay una intención clara de disección social, pero el texto se queda demasiado cómodo en la enumeración del síntoma. No se mete debajo de la piel del fenómeno, lo bordea con frases que ya han sido vistas, casi recicladas del mismo entorno que pretende cuestionar.
Funciona como diagnóstico rápido: identifica la caricatura del opinador absoluto, lo exhibe, lo ridiculiza.
La Ignorancia aparece como objeto fijo, casi estable, sin transformación simbólica. Cuando un concepto así no se replantea, no respira dentro del poema, termina pareciendo más un listado con finalidad crítica que una construcción poética.
La ignorancia no es ausencia de saber. Es una manera de tratar lo real como si pudiera simplificarse sin costo: se selecciona lo que entra, se descarta lo que tensiona, se sostiene una certeza que no ha sido puesta a prueba. No habita solo en lo que no se conoce, sino en lo que se decide no problematizar.
Saludos a ti.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.