Cien Años de Presencia
No fue la calidez de un aula lo que nos dejó,
sino el incendio de una estirpe que no muere.
Hoy simplemente miramos, meditamos y admiramos
al hombre que retorció la lengua hasta volverla mito,
aquel que se negó a ser un simple testigo
y se convirtió en el verdugo de nuestra realidad común.
Sentenció al olvido con la precisión de un cirujano,
hizo que la lluvia durara años y que el tiempo fuera un círculo
donde la soledad es la única herencia posible.
No buscó el aplauso fácil del idioma,
sino que lo quebró, lo moldeó a su antojo
hasta que las palabras dejaron de ser aire para ser piedra.
Ya no le pertenece a la tierra, le pertenece a la memoria,
donde lo fantástico es la única verdad que nos queda.
Esa es la gloria del que no se conformó con narrar,
sino que decidió fundar un universo entero.
Y en ese eco eterno de mariposas y estirpes condenadas,
solo resuena un nombre:
Gabo.
Autor:Álvaro Sampayo
-
Autor:
Alvaro s. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 17 de abril de 2026 a las 09:53
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 16
- Usuarios favoritos de este poema: CARMEN DIEZ TORÍO, zza, Antonio Pais, Daniel Omar Cignacco, Una voz, El Hombre de la Rosa, alicia perez hernandez, ElidethAbreu

Offline)
Comentarios3
Inmensos y magníficos versos, estimado poeta, para uno de los más grandes: Gabo. Gracias por compartir. Un abrazo.
gracias por leer y comentar un saludo
Bello poema.
Y me tomo el atrevimiento a invitarte a mi primera novela de narrativa gratuita : https://www.bubok.es/libros/284084/el-colombofilo-de-flores-y-la-cifra-infinita
Saludos poéticos.
gracias por la invitación lo estaré descargando
Genial y preciada forma de escribir tus hermosas letras estimado Alvaro
Saludos desde el Norte de España
El Hombre de la Rosa
Gracias por sus preciadas palabras
Saludos desde Colombia
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.