Estimados amigos y poetas del alma:
Agradezco infinitamente a todos los que hacen posible este espacio tan fraternal y acogedor para los poetas. Vuestro apoyo, vuestros mensajes de aliento, me han ayudado día a día a seguir adelante, aunque el camino sea difícil y cueste muchísimo.
A pesar de los meses transcurridos, sigo en la misma situación, esperando poder mejorar. He buscado refugio y consuelo en muchos lugares, pero la tranquilidad y el amor parecen esquivos. Sin embargo, aquí, a vuestro lado, me siento protegido y acompañado. Siempre hay alguien que me escribe, que me ofrece una palabra de aliento.
Por eso, agradezco infinitamente este espacio y a cada uno de vosotros. Me tomaré un tiempo para recuperarme y volver con más fuerza, para poder escribir de nuevo como antes.
¡Les deseo unas excelentes fiestas junto a sus seres queridos!
Muchas gracias,
Antonio Pais
De Miel Y Sándalo
No es vapor lo que habita en tus venas,
sino néctar de abejas melíferas,
que aunque lo diluyas en aguas cristalinas
del río que corre hasta el mar lejano,
sigue infundiendo dulzura en cada latido.
Recuerda ese instante exquisito:
cuando la luz madrugadora
bañaba tu piel de ámbar y jazmín,
cuando nuestros dedos entrelazados
eran raíces de sándalo en tierra de cedro.
Nada murió entre nosotros –
ni el fuego que ardía en tu pecho,
ni el susurro guardado como tesoro
en cámaras de almíbar y nácar.
Ese amor no se desvaneció:
como la miel, su esencia perdura.
Quizás duermas aún en lotos cerrados,
en un letargo de pétalos suaves.
Pero yo sé que en ti vive aún
ese fuego que no se apaga nunca.
Devuélvete a ti mismo, vuelve a respirar
el aire que nos unió –
ven.
Que como la miel diluida,
sigue endulzando todo lo que toca.
De Mel e Sândalo
Não é vapor o que habita em tuas veias,
mas néctar de abelhas melíferas,
que ainda que diluído em águas cristalinas,
do rio que corre até o mar distante,
ainda assim espalha doçura em cada pulsação.
Lembra-te daquele momento requintado:
quando a luz madrugadora
banhava tua pele de âmbar e jasmim,
quando nossos dedos entrelaçados
eram raízes de sândalo em terra de cedro.
Nada morreu entre nós –
nem o fogo que ardia em teu peito,
nem o sussurro guardado como tesouro
em câmaras de almíbar e nácar.
Esse amor não se desvaneceu:
como o mel, sua essência permanece.
Talvez durmas ainda em lírios fechados,
em letargo de pétalas suaves.
Mas sei que em ti vive ainda
esse fogo que nunca se apaga.
Sai desse letargo, abre esses lírios fechados –
volta a ti mesmo, volta a respirar
o ar que nos uniu, volta a sentir o que sentimos antes –
volta.
Que como o mel diluído,
ainda assim segue adoçando tudo o que toca.
Autor: Antonio Pais
La Paz (Córdoba) Argentina._
Dpto.San Javier._
-
Autor:
Tommy (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 31 de marzo de 2026 a las 11:13
- Categoría: Amor
- Lecturas: 55
- Usuarios favoritos de este poema: Eduardo Rolon, kiry, Lualpri, El Hombre de la Rosa, alicia perez hernandez, Henry Alejandro Morales, Hernán J. Moreyra, Alexandra I, EmilianoDR, Javier Julián Enríquez, ElidethAbreu, Mael Lorens, Tommy Duque, WandaAngel, SOY.-, Mª Pilar Luna Calvo, JUSTO ALDÚ, Mauro Enrique Lopez Z., Rafael Escobar, Juan Iscar, Lucía Gómez, Antonio Pais, Patricia Aznar Laffont, Paty Carvajal, Enrique Fl. Chaidez, Alek Hine, Vientoazul, Poesía Herética
- En colecciones: Raíces de Sándalo y Miel.

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.