Quise por siempre empuñar la espada,
ser una leyenda,
parecerme a un Rey
Que me coreasen con puños en alto
y cantares de gesta
en honor a mi ser
Enorgullecer a los propios Dioses,
esos en los que
siempre quise creer
Mas cuando por fin tomé una espada,
el Mundo no hablaba
y desesperé
Caí rendida en las rocas,
y con la Brisa
oí cantar al Mar,
Y yo canté a la Luna y montañas,
y ellas nevadas,
empezaron a bailar...
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Autor:
Équen (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 17 de marzo de 2026 a las 07:37
- Comentario del autor sobre el poema: Siempre pensé que algo grande podía aguardarme en mi destino. Pensaba, de niña, que quizá estaba destinada a enormes hazañas, como las de los antiguos héroes. Pero, poco a poco, comencé a entender que quizá los grandes destinos no requieren de grandes aventuras épicas, sino de saber estar en conexión con todo aquello que nos habla, de saber escuchar y entender al Mundo. Quizá ese es el destino de los poetas, y seamos nosotros los que escribamos nuestras propias leyendas, que son también las de todo lo que nos inspira.
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 37
- Usuarios favoritos de este poema: Salva45, Henry Alejandro Morales, Antonio Pais, Poesía Herética, Lualpri, El Hombre de la Rosa, Sergio Alejandro Cortéz, El desalmado, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z., EmilianoDR, Alek Hine

Offline)
Comentarios3
Excelente obra! apreciada poeta; Un inmenso placer la visita, gracias por compartir tan bello poema, saludos cordiales y hasta nueva obra!!
Precioso tu versar estimada poetisa y amiga Ana
Saludos de Críspulo desde España
El Hombre de la Rosa
Precioso, especialmente el comentario.
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