La poeta

Ana Estraviz

Quise por siempre empuñar la espada,

ser una leyenda,

parecerme a un Rey

 

Que me coreasen con puños en alto

y cantares de gesta

en honor a mi ser

 

Enorgullecer a los propios Dioses,

esos en los que

siempre quise creer

 

Mas cuando por fin tomé una espada,

el Mundo no hablaba

y desesperé

 

Caí rendida en las rocas,

y con la Brisa

oí cantar al Mar,

 

Y yo canté a la Luna y montañas,

y ellas nevadas,

empezaron a bailar...

  • Autor: Équen (Seudónimo) (Online Online)
  • Publicado: 17 de marzo de 2026 a las 07:37
  • Comentario del autor sobre el poema: Siempre pensé que algo grande podía aguardarme en mi destino. Pensaba, de niña, que quizá estaba destinada a enormes hazañas, como las de los antiguos héroes. Pero, poco a poco, comencé a entender que quizá los grandes destinos no requieren de grandes aventuras épicas, sino de saber estar en conexión con todo aquello que nos habla, de saber escuchar y entender al Mundo. Quizá ese es el destino de los poetas, y seamos nosotros los que escribamos nuestras propias leyendas, que son también las de todo lo que nos inspira.
  • Categoría: Espiritual
  • Lecturas: 1
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