Ana Estraviz

La poeta

Quise por siempre empuñar la espada,

ser una leyenda,

parecerme a un Rey

 

Que me coreasen con puños en alto

y cantares de gesta

en honor a mi ser

 

Enorgullecer a los propios Dioses,

esos en los que

siempre quise creer

 

Mas cuando por fin tomé una espada,

el Mundo no hablaba

y desesperé

 

Caí rendida en las rocas,

y con la Brisa

oí cantar al Mar,

 

Y yo canté a la Luna y montañas,

y ellas nevadas,

empezaron a bailar...