Aquí estoy

Marie Paule


AVISO DE AUSENCIA DE Marie Paule
Buenos, buenas...
Estaré ausente durante más o menos un mes, hasta finales de marzo, un pequeño viaje...
Saludos a todos.

Aquí estoy

A mi niña interior.

 

« Es necesario tener un caos dentro de sí para poder dar a luz una estrella danzante. »

- Así habló Zaratustra, Friedrich Nietzsche -

 

Durante años, décadas, en su diminuta jaula de terror y la oscuridad helada del silencio, petrificado e impotente, el dolor se ocultó del mundo amnésico, aunque vivo.

Se ocultó y se encerró, fingiendo no existir, borrando hasta las huellas, en el desierto de su propia sombra.

Y alrededor, la vida enfrascada en su ruido ensordecedor, al no oír su nombre, lo olvidó.

 

Durante años, décadas.

Hasta la ruptura estrepitosa del dique ya fisurado.

Un torrente arrollador se volcó entonces sobre el mundo vulnerado y observando, desde el borde, los escombros desparramados que se los llevaba la corriente.

 

Y apareció, flotando en medio del caos, una imagen tan pequeña como un sello, pegado al olvido, el rostro de una niña aterrorizada. 

 

Así se despertó mi memoria, hasta entonces sepultada. Así me reconocí, en los ojos perdidos de la niña. Y sentí dentro de mí el quiebre tan profundo, tan violento, tan vivo.

 

Niña, te lo prometo, te lo juro, te voy a buscar, te voy a hallar, y te llevaré al mundo de los vivos. 

Atravesaré las sombras y nadaré en las aguas turbias de la llaga. Me sumergiré en el gemido de la herida.

Y desde allí ascenderé hasta la cumbre de mi promesa, desde donde te conduciré a la luz. 

 

Ya no estás sola, mi niña. Enfrenté los espectros del infierno por ti.

Aquí estoy.

Tómame de la mano y ven conmigo. La pesadilla se acabó, ven.

 

Perdoname por haberte abandonado durante tanto tiempo sin querer, creía que la amnesia me ayudaría a vivir. 

El dique ya está roto, así que ya no necesito oponerme a lo que rugía y amenazaba con estallar en mí.

 

Desde ahora, siempre te acompañaré, te cuidaré, te protegeré, te amaré. Nunca te dejaré, nunca más.

 

Puedes, sin miedo, volver a ser lo que eras antes de que fulminasen tu pureza: una estrellita tan libre y luminosa.

 

Ven conmigo, niña, te necesito. Tienes tanto que enseñarme.

 

                   

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  • Autor: Maríe Paule (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 23 de febrero de 2026 a las 00:51
  • Comentario del autor sobre el poema: En el contexto de la amnesia traumática, el desgarro es precisamente el rompimiento de la disociación. La mente se fractura para sobrevivir (la amnesia), y cuando el recuerdo vuelve, esa protección estalla para que la verdad pueda salir. Es un proceso doloroso pero es el umbral de la luz. Se trata aquí de la amnesia traumática, la cual puede durar décadas hasta que el recuerdo resurge —hasta entonces sepultado en el inconsciente— a menudo a raíz de otro trauma. Solo entonces puede comenzar el trabajo de sanación, que requiere conectarse con el evento y con las emociones experimentadas durante el trauma sufrido en el pasado, con él/la que lo sufrió.
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 12
  • Usuarios favoritos de este poema: JUSTO ALDÚ, El Hombre de la Rosa, Tommy Duque, Lualpri, Poesía Herética
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Comentarios3

  • JUSTO ALDÚ

    Tu texto conmueve por la honestidad con la que aborda el reencuentro con la propia vulnerabilidad. La cita de Friedrich Nietzsche en Así habló Zaratustra funciona como una puerta de entrada muy acertada: prepara al lector para entender que del caos interior no nace la destrucción, sino la posibilidad de una transformación profunda.

    La imagen del dolor encerrado durante años está muy bien sostenida; transmite silencio, negación y supervivencia emocional sin caer en exageraciones. El momento de la ruptura del dique introduce un giro potente: no se trata solo de recordar, sino de reconocer y asumir. La aparición de la niña es el núcleo del texto, y desde ahí la promesa de cuidado se siente sincera, reparadora y necesaria.

    Destaca especialmente el tono de diálogo íntimo, que convierte la reflexión en un acto de reconciliación consigo misma. No es un lamento, sino un compromiso: aceptar el pasado, integrar la herida y avanzar con ternura. El cierre, donde la niña pasa de víctima a maestra, aporta una dimensión de crecimiento muy valiosa.

    En conjunto, es un texto sensible y valiente, que transmite sanación, responsabilidad afectiva y esperanza sin perder profundidad. Una pieza muy humana, escrita desde la conciencia y el cariño hacia la propia historia.

    Un abrazo,

    • Marie Paule

      De tu comentario tan brillante como siempre, guardaré la palabra "humana", que llevo muy dentro.

      Muchísimas gracias por tu lectura y tu análisis tan sensible.

      Un abrazo

      Marie Paule

    • JUSTO ALDÚ

    • Lualpri

      Estimada poeta...

      Profundo y muy emotivo!
      Gracias por compartirlo.



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