Por fin aprendí a leer
junto a mi maestra bella
que me recibe en la escuela
y es tan dulce como la miel.
Yo tenía el sueño de aprender
como todo niño pequeño
que sueña con libros y cuadernos
para sentirse grande también.
Ya no quiero mentirles más,
y aunque mucho me duela,
no tengo maestra ni escuela
pero lo del sueño si es verdad.
Ofrezco a todos mis disculpas
por haber dicho esas mentiras
entre ellas mi verdad aún sigue viva,
mi sueño de aprender no muere nunca.
Alejandro J. Díaz Valero
Maracaibo, Venezuela.
-
Autor:
Un Rincon Infantil (
Offline) - Publicado: 29 de diciembre de 2025 a las 10:34
- Comentario del autor sobre el poema: Versos nacidos de la vida misma, cuando a mis 15 años, dos amigos adolescentes (igual que yo) me comentaron ese sueño vivo de aprender a leer. Fue un inmenso placer para mí, sacar a ambos de ese mundo de analfabetismo que los tenía aturdidos.
- Categoría: Infantil
- Lecturas: 45
- Usuarios favoritos de este poema: Hernán J. Moreyra, racsonando, William Contraponto, Una voz, Ysabel Gonzalez, benchy43, JUSTO ALDÚ, Mauro Enrique Lopez Z., JoseAn100, alicia perez hernandez, EmilianoDR, Mª Pilar Luna Calvo, Gonzalo Márquez Pedregal, Mael Lorens

Offline)
Comentarios3
Tu comentario de autor me ha mostrado a los Guerreros de este siglo. Que poema tan fuerte, me quebró por completo. Gracias por tus letras y dedicación.
Dios te bendiga.
Saludos hermano. Enseñar ha sido una constante en mi vida desde la temprana edad... Aún no he terminado. Mi sueño de enseñar también sigue vivo. Un abrazo amigo mío.
Misión completada amigo.
Muy bueno, amigo. Felicitaciones.
Que tengas un bonito fin de año.
Ruben.
Igual para ti amigo Rubén. Gracias por tu visita.
Esas palabras, ese gesto en Comentario de Autor te dignifica como persona: es, el acto de entregar el conocimiento y en este caso en el de la lectura, un verdadero acto de rebeldía, revolucionario en cualquier época: Mi madre empezó a percibir que sabía leer, algo, la noche anterior a su boda, con 27 años, y le enseñó su abuela Angelita, mi bisabuela, una mujer de finales de 1800 y muy adelantada a su tiempo en que el porcentaje de personas que no sabían leer ni escribir en Canarias era altísimo. De mi bisabuela Angelita guardo su regalo de boda para mi madre: Una azucarera de chapa.
Gracias por tu poema y más...
Gracias por tu presencia y tu comentario, y gracias por referirnis ese importante episodio familiar que de alguna manera empalma con el poema publicado.
La idea en el fondo de este poema infantil, es que cada niño al leerlo, entienda a temprana edad que el saber, también es algo que puede compartido, para alegría de quién enseña y de quién aprende.
Saludos.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.