Bajo el abrigo del Altisimo.
La noche caía sobre el valle. El cielo se tornaba gris y los relámpagos cruzaban como heridas de luz.
En una cabaña humilde, una madre sostenía a su hijo entre los brazos.
El niño temblaba, asustado por el trueno que retumbaba en la montaña. Ella, con voz suave, murmuró:
—“No temas, hijo mío… el Altísimo está con nosotros.” El niño alzó la mirada, con los ojos húmedos, y preguntó en un susurro:
—“¿Y cómo lo sabes, madre?” Ella sonrió, apretándolo contra su pecho, y dijo despacio, como quien repite una promesa antigua:
—“Porque el que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.”
El viento golpeó las ventanas, pero dentro, todo se volvió paz. La madre cerró los ojos y oró:
—“Señor, tú eres mi refugio y mi fortaleza, mi Dios, en quien confío.”
Y mientras afuera la tormenta rugía, una quietud invisible llenó la habitación.
El niño se durmió en su regazo, y el corazón de la madre supo que no estaba sola.
Porque aunque las sombras cubrieran el mundo, la luz del Altísimo seguía encendida sobre ellos.
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Autor:
antonio cuervo (
Offline) - Publicado: 10 de diciembre de 2025 a las 14:36
- Comentario del autor sobre el poema: me motivó a trabajar sobre este mensaje para transformarlo en un canto, en una narración, en algo que otros también puedan sentir. Quise narrarlo porque su sonido mueve el alma como si el cielo mismo respirara entre sus líneas. Así nació este proyecto.
- Categoría: Religioso
- Lecturas: 23
- Usuarios favoritos de este poema: Salvador Santoyo Sánchez, Loky, Una voz, alicia perez hernandez, Mauro Enrique Lopez Z., ElidethAbreu, Jaime Correa, EmilianoDR, Carlos Baldelomar

Offline)
Comentarios2
“Porque el que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.”
Estimado Antonio Cuervo; Mientras más nos alejemos de la palabra de Dios, las cosas
seguirán mal.
Al que habla de Dios, lo miran como cosa rara.
Sin saber, que eso es la causa de nuestros males como humanidad.
Y el mal, va avanzando rapidamente.
Felicidades por ese magnífico trabajo.
Saludos poeta Antonio Cuervo
“Muchas gracias por tu comentario. Coincido en que alejarnos de la Palabra trae confusión y vacío. El Salmo 91 nos recuerda que quien se refugia en Dios encuentra protección, paz y dirección aun en medio de un mundo que se oscurece. Hablar de Él no es rareza, sino necesidad. Ojalá más corazones vuelvan a su sombra y descubran que en Él siempre hay esperanza.
Felicidades y bendiciones para ti también.”
🙋♂️👍
Querido Antonio.
Celebro tu obra como quien celebra el amanecer: con asombro, gratitud y silencio reverente. Has tejido belleza con hilo de luz, y tu poema respira como un corazón antiguo. Felicitaciones por esta pieza que ya vive por sí misma
Abrazos y gracias.
“Estimada amiga, gracias por tus palabras. Me alegra profundamente que la obra haya tocado tu sensibilidad de esa manera. Tus líneas también inspiran y abrazan, y me animan a seguir creando. Aprecio de corazón tu gesto y tu tiempo.
Un abrazo grande y gracias a ti.”
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