Llego de vez en cuando y de vez en cuando me voy.
De buenas a primera llegaste
y se cayó mi poesía,
pensé...
no debo, no puedo
y luego ya era
no debemos, no podemos.
Inventamos un mundo
tan nuevo, terso y suave
como sentí tu piel de marzo,
tan brillante
como tu mirada,
tan inmensamente rico
como tus besos,
tan cálido, tan nuestro
como un platear de luna
a través de tus cabellos.
En el cuenco de tus manos
puse mi país rocoso,
de montañas que tiemblan
en las aguas turquesas,
mientras vos me entregabas
una anciana Europa
de campiñas mojadas,
con gaitas
y con druidas.
Cedimos al empuje
de transgresores dioses,
encendimos fogatas
con palabras gastadas
y les dimos nombres nuevos
a las nubes viajeras
y a los turbios poemas
que juntos escribimos
en sábanas inquietas.
Pero el tiempo es perverso
y se fue carcomiendo
de a poco,
de a poquito,
los murales rojizos
de un palacio de otoño.
Y el invierno vino.
Y entonces otra vez
repetimos
no debemos, no podemos,
y después te perdiste
por el verdor del bosque
y yo me quedé solo,
irremediablemente solo,
con un jardín de arrugas
y una rima incolora
que a veces te recuerda.
Derechos reservados por Ruben Maldonado.
-
Autor:
benchy43 (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 16 de noviembre de 2025 a las 00:06
- Categoría: Amor
- Lecturas: 40
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Antonio_cuello, Tommy Duque, alicia perez hernandez, Lualpri, Salvador Santoyo Sánchez, Hernán J. Moreyra, Mauro Enrique Lopez Z., JUSTO ALDÚ, FRANCISCO CARRILLO, Carlos Baldelomar, AnnaSerena28, David Arthur, Luis 091, Andiuz, Una voz, Mael Lorens, Poesía Herética, zza, Fabio de Cabrales

Offline)
Comentarios6
Me gustan los poemas de los hombres enamorados Ruben, este trae el hilo de un recuerdo que aún vibra, feliz domingo y cariños amigo
Mmm... bueno. Gracias, amiga, igualmente para vos, que tengas un bello día.
Cariños.
Reconstruyes una historia de amor como un territorio compartido, tejido con geografías íntimas y mitologías personales. El inicio vibrante —ese “mundo tan nuevo”— se narra con una dulzura luminosa, hecha de pieles, lunas y campiñas, hasta que el tiempo, silencioso y cruel, comienza a corroer lo construido.
Saludos
Muchas gracias, amigo, siempre tan gentil.
Abrazos.
Siempre un gusto pasar a leerle.
Saludos mi estimado Rubén.
Un bello poema, Benchy43. Mis felicitaciones, compañero poeta.
Una alegría leerte, Rubén. Saludos cordiales.
Cuando no se puede pues no se puede…
Me ha encantado leerlo respetado poeta Rubén
Saludos
Zza
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.