Al sabio le pedí que en su nobleza,
su edificante luz me fuese dada,
y en mí su voz fue haciendo mella a cada
palabra desbrozada de maleza.
Más tarde, al necio, en acto de torpeza,
confié la construcción de mi morada,
y al cabo de tenerla terminada,
se me cayó la casa en la cabeza.
A base de teórica, el bagaje
que el sabio deja en mi conocimiento,
no es poco a estas alturas del rodaje.
No obstante, las lecciones del jumento
han sido mi mejor aprendizaje,
pues no hay mayor lección que el escarmiento.
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Autor:
Demencia otoñal (
Offline) - Publicado: 2 de noviembre de 2025 a las 18:00
- Comentario del autor sobre el poema: Una entrega más de mi serie de fabunetos comparativos. Lo de fabuneto es porque son sonetos fabulados, con su inicio, nudo, desenlace y moraleja. En este caso, he puesto frente a frente al sabio y al necio, recordando una cita que leí hace tiempo, y que decía que en la vida se aprende más de los necios que de los sabios. En aquel momento me pareció un disparate (¡Como se va aprender más de un necio que de un sabio! pensé) y lo tome por una frase sarcástica. Con el paso de los años, le he encontrado el sentido a la frase, porque, para alguien un poco observador, las lecciones de los necios son prácticas, y a quien le toque ser el ejemplo de alguna de esas lecciones, puede resultar seriamente damnificado, y la lección le quedará grabada para los restos. En cambio, la teórica del sabio es más fácil de olvidar si no se va actualizando de vez en cuando.
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 55
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, MISHA lg, ElidethAbreu, alicia perez hernandez, Fabio de Cabrales, Mauro Enrique Lopez Z., EmilianoDR, JoseAn100, Mael Lorens, Jose de amercal, Marie Paule

Offline)
Comentarios2
Se aprende de todos y aun así los golpes de la experiencia ayudan a no volver a repetir, me gustó tu mensaje y poema, abrazo
Así es, Dulce. Un sabio nos puede indicar el camino correcto, pero como no nos obliga a seguir esa dirección, al no habernos visto en una situación límite, al cabo de un tiempo podemos llegar a la encrucijada y haber olvidado cual era la dirección que nos indicó el sabio. Pero si en esa misma encrucijada ya hemos tomado antes un camino en el que nos hemos cruzado con un asno que nos ha coceado, nunca olvidaremos que ese camino no es la dirección correcta o que debemos ser más prudentes si volvemos a iniciarlo. Por un mero principio de supervivencia, al ser humano memoriza mejor los golpes que las caricias. Gracias por comentar, y aunque es un tanto surrealista, me gustó mucho tu poema del ópalo.
Sin embargo un perro aprende mejor con recompensas que con castigos.
Bueno, no somos perros...
Un poema MUY bien escrito !
Estoy aquí, en esta plataforma, porque me encanta la poesía y para mejorar mi español. Estoy segura de que, con tus (sus?) poemas, voy a aprender muchísimo, gracias.
No lo creo. A un perro hay que darle muchas galletitas de pollo para que aprenda a sentarse, pero basta una patada para que desconfíe de las personas.
No sé si podrá aprender mucho de mí, a mis 47 años sigo buscando a quien me enseñe a aprender. Si se refiere a las normas de métrica de la poesía clásica, aparte de sonetos y algún que otro romance, poco más he escrito. Pero hay en este portal una poeta que es un hacha enseñando. Ahora mismo parece ser que se está tomando un descanso, pero seguramente regrese pronto. Gracias.
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