Alek Hine

LA GLORIA ENTRE SUS PIERNAS

 

Deponga sus escrúpulos, señora,

si el lazo de sus ganas se desata;

en contra de natura no combata,

y menos con su mano rijadora.

 

¿Que su placer no compartir deplora?

Que ni la culpa ni la idea fata

le dificulten la experiencia grata;

¡viva el aquí, disfrute del ahora!

 

Y teja sueños, mágicos enredos,

con su selecta imagen amatoria

y los hilados de sus carnes tiernas.

 

Procure ver el cielo con sus dedos,

pues justamente la divina gloria...

¡la tiene usted en medio de las piernas!

Comentarios2

  • Marellia

    ¿Que extraño, tantas lecturas y ningún comentario? ¿Sera que aún permanece el "eso no se hace, eso no se dice?. Me gusto mucho recrear ese momento tan íntimo, propio y pasional .

    • Alek Hine

      Es que son muy timidas y les da penita...

      Fue un gusto haber visto con los ojos de la imaginacion la recreacion de ese intimo momento.

      Felices noches.

    • Ludvaldo

      Y lo gracioso del asunto es que no le apea el tratamiento a la señora.
      Gran soneto.

      Un cordial saludo y feliz 2016, amigo Franco.

      • Alek Hine

        No ¡qué le va a apear! Es que el tratamiento le viene bien, muy bien. Si es bueno para su cuerpo, bueno para su salud.

        ¡Salud, Osvaldo!



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