Marellia

Poemas

Poemas publicados 47  

Poemas fusionados publicados 1

Participa en los poemas fusionados

El Muro de Marellia116

  • KHRISNA

    ¡¡¡Feliz Navidad y Feliz Año nuevo!!!
    Marellia Dios bendiga tus pasos y te regale días infinitos de paz, salud, amor y prosperidad en compañía de tus seres queridos
    Besos y abrazos del alma

      • Marellia

        Gracias infinitas, es tiempo de paz y buenos deseos, que este espíritu permanezca por siempre en todo el universo. Muchas felicidades

      • Marellia

        DESDE TU VIDA

        José Larralde


        Un ventarrón de besos me transita
        desde la férrea médula del tiempo
        y en el cofre carnal se resucita
        el tembloroso latido del silencio
        como el torrente de palabras mudas
        que exhalo en el suspiro que se inyecta
        alzo mi lágrima enjuagada en vida,
        desde tu vida y por tu vida inquieta
        quizá, quizá fuera el excéntrico poeta
        que enloqueció de amor si tu no estabas
        pero el amor sembró el aire y fue profeta
        y en esa profecía tu me amabas
        tu me amabas y yo volqué mi nada
        sobre el vértigo del celo enloquecido
        celo de nada y de todo lo nacido
        desde Dios hasta el sol de la mañana
        cada trozo de mi sombra vana
        del talismán de ti venció al receso
        y hoy lloro, tan solo por el beso
        que no te di al nacer, mi enamorada

        • Marellia

          CON LAS MANOS CALLADAS

          José Larralde
          Nunca fue tan absurdo preguntar
          cuánto tarda el regreso,
          nunca fue tan inútil regresar
          y dejarte mi beso,
          que pregunta más tonta es preguntar
          el momento y la hora,
          qué pregunta me queda por andar
          en la voz de su sombra,
          que distancia buscaba al azar
          por favor, qué distancia,
          que rompiste mi carne en el adiós
          sin gritar una lágrima,
          cuánto tiempo será mi corazón
          tu latido y tu rabia,
          y el perfume que un sueño me dejó
          con las manos calladas,
          nunca fue tan absurdo preguntar
          para qué tanto y nada...

          • Marellia

            AUNQUE DIGAS QUE NO. José Larralde


            Aunque digas que no...
            aunque digas que no,
            las hojas y los pájaros se verán en el aire,
            sin prejuicios,
            ni espejos que perturben sus alos.

            Las rosas y los sauces crecerán, y los pastos,
            navegarán las tardes, enhebrando rosarios,
            de gotitas y frases.

            Palabras y rocíos solitarios y amantes,
            cómo el trueno y la lluvia,
            y el arroyo y su cauce.

            Y aunque digas que no,
            yo seré tu constante,
            efímero y perpetuo corazón palpitante,
            lejano y apretado...
            atrevido y galante,
            el genio de la nada que cumple tus deseos,
            y se olvida de amarte,
            incoherente y exacto,
            el que transforma en niña tus sentidos más amplios,
            el que peca por darte el motivo y el llanto,
            y te muerde las lágrimas,
            arrogante y callado.

            Y aunque digas que no,
            más que nunca, te amo,
            rebelde la ternura de mis brazos cansados,
            día a día te elevo,
            sin que notes cuán alto.

            Lástima que no sepas porqué me duelen tanto,
            las culpas de estos años,
            lo antiguo de mi trato,
            pero no olvides nunca,
            que aunque no sepas cuánto,
            y aunque digas que no,
            más que nunca... te amo.

            • Marellia

              AMIGO. JOSÉ LLARRALDE


              Alcánzame la copa de tu pena,
              que yo quiero mirar su fondo oscuro.
              No la bebas de golpe, te lo pido,
              saboréala despacio, y sin apuro.

              Si te embriagas de rabia o de amargura,
              y te pesan los párpados de dudas,
              allí mismo, en el fondo de tu pena
              hallarás mi comprensión desnuda,
              y en la mano caliente que te brindo
              no estará la recíproca esperando,
              pero sí mi corazón abierto,
              junto al tuyo con ansias palpitando.

              No desmayes, y alcánzame tu copa,
              a esa pena le faltan muchas cosas:
              la madura respuesta que da el tiempo
              y la fuerza de lucha bondadosa.

              Con un poco de amor serás muy fuerte,
              y si ese amor suplanta lo imposible
              vencerás con el tiempo toda suerte
              y serás en la lucha lo invencible.

              No mendigues jamás calor y abrigo,
              que la lástima no llegue hasta tu puerta,
              el afecto prestado es el castigo
              que la vida por fácil siempre oferta.

              Así ha de ser desde que el mundo es mundo,
              desde que Dios te regaló existencia,
              no la aproveches para ahogarte en ella
              ni de la derroches buscando experiencia.

              Y recuerda que con un poco de amor serás muy fuerte,
              y si ese amor suplanta lo imposible,
              vencerás con el tiempo toda suerte
              y serás en la lucha... lo invencible.

              • Marellia

                Gitanjali ( Fragmentos) Rabindranath Tagore


                No te atormentes por su corazón, corazón mío;
                déjalo en la oscuridad. ¿Qué se yo si su belleza es sólo
                de su cuerpo, y su sonrisa sólo de su cara? Déjame
                aceptar sin preguntas este sencillo sentido
                de sus miradas, y ser así feliz.

                II
                Igual me da si es un manto de ilusión el que sus brazos tejen
                alrededor de mí, porque el manto es rico y raro;
                y al engaño se le puede sonreír, y olvidarlo.


                III
                No te atormentes por su corazón, corazón mío; conténtate
                si la música es verdadera, aunque no se pueda fiar en la palabra;
                disfruta de la gracia que danza, como un lirio, sobre la mentirosa
                superficie ondeante, y sea lo que fuere de lo que vive allá en el fondo.

                IV
                Deseaste mi amor, y, sin embargo, no me amabas.
                Por eso mi vida se cuelga de ti como una cadena,
                que te grita y se te aferra, más dura
                cuanto más luchas por ser libre.

                V
                Mi desesperación ha llegado a ser tu compañera mortal,
                y se agarra al más leve de tus favores, pretendiendo arrastrarte
                hasta la caverna de las lágrimas.
                Has destrozado mi libertad, y, con su ruina, te has
                fabricado tu propia prisión.

                • Marellia

                  Me sorprendo recordando,
                  tu sonrisa, la tibieza de tu abrazo
                  y ese último beso en la frente
                  que me dejaste como un rito
                  y toda tu ternura amanecida.

                  Entre tus manos mi rostro ,
                  en tu mirada la vida.
                  Eres la calle de mis pasos
                  el tránsito de mis pupilas.
                  el acaso de mis manos,
                  la sangre de mis heridas.

                  Eres
                  ¿Como decirlo?... amor,
                  un poco de distancia,
                  un olvido, una poesía.
                  La soledad vagabunda,
                  errando en las esquinas


                  De la memoria,
                  la boca que acaricia
                  un instante en la piel,
                  media vida compartida.

                  Eres
                  ¿como decirlo?... Amor
                  eres la vida misma
                  prendida a mi costado
                  lo que nos toque vivirla


                  • Marellia

                    QUE SON ESAS PALABRAS. JCB

                    Veinte años vivieron el uno junto al otro, veinte años de cardo de cereal y de trilla, la rueda del molino, acompasaba las horas y el invierno dormía en la hiedra amarilla.
                    El cuidaba de todo, con prudencia callada,
                    lo mismo los ganados, que la cosecha fina, ella cruzaba el patio, como rueda de espuela,
                    entre el pozo de agua, la mesa de harina.
                    En inviernos atroces, en veranos soleados,
                    durante veinte años, se hicieron compañía,
                    nunca se preguntó, si la había querido,
                    que son esas palabras, estaba y la tenia.
                    El no necesitaba noción mas detallada, que conocer su nombre, y el nombre lo sabía,
                    él la llamaba Carmen en la sombra y la tarde,
                    cuando la luz es lámpara de mecha tardía.
                    Veinte años vivieron el uno junto al otro, sin ver apenas médico, peón, colono, artista,
                    el tren pasaba lejos como un cuento de infancia,
                    y el no se preguntaba si en verdad la quería.
                    Ella murió lustrando la vajilla de plata, en el ancho silencio de la tarde vacía, el aprendió de golpe, como caen las heladas,
                    que el amor es amor, aunque no se lo diga.

                    • Marellia

                      **Tengo miedo de estos largos y vacíos días, y de estas horas pobladas con tu ausencia**

                      • Marellia

                        Voy a escribir lo que no me animo a decir
                        de mi soledad y de mi corazón.
                        Resulta dificil verte a los ojos
                        para decirte que ahora, ya no te quiero.
                        No es novedad que entre ambos la magia no existe
                        y si estamos juntos, estamos desiertos.

                        Estas lineas son las que pronto vas a leer.
                        Pero yo no voy a volverme un paso atras,
                        porque hace tiempo sabemos esto.
                        Nos envolvimos en miedo, costumbre y recuerdos.
                        Al abrazar nuestros cuerpos a nadie tenemos,
                        te pasa lo mismo cuando haces silencio.

                        Abrazando ausencias...
                        Abrazando ausencias...

                        No podremos ser enemigos
                        ni amigos que
                        tienen en común la disputa
                        o un ideal.
                        No nos queda nada entre nosotros.
                        Hasta me animo a decirte
                        quizas aun me quieras...
                        pero no vale la pena.
                        La lucha se acaba
                        cuando simplemente,
                        no vale la pena.

                        Abrazando ausencias...
                        Abrazando ausencias...

                        Ver todos los mensajes de este muro


                        Para poder dejarle un comentario a este usuario debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.