Amorina

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El Muro de Amorina111

  • Amorina

    Puede el tiempo curar las heridas, cicatrizar el alma, convertir en bruma los recuerdos, soltar amarras. Mas nada borrara de mi memoria aquel día que ejecutaste un arma. Un día como hoy que esta presente rogando tenga luz y paz tu alma atormentada. 03/03/00_ 03/03/18

    • Amorina

      DESDE TU VIDA

      José Larralde


      Un ventarrón de besos me transita
      desde la férrea médula del tiempo
      y en el cofre carnal se resucita
      el tembloroso latido del silencio
      como el torrente de palabras mudas
      que exhalo en el suspiro que se inyecta
      alzo mi lágrima enjuagada en vida,
      desde tu vida y por tu vida inquieta
      quizá, quizá fuera el excéntrico poeta
      que enloqueció de amor si tu no estabas
      pero el amor sembró el aire y fue profeta
      y en esa profecía tu me amabas
      tu me amabas y yo volqué mi nada
      sobre el vértigo del celo enloquecido
      celo de nada y de todo lo nacido
      desde Dios hasta el sol de la mañana
      cada trozo de mi sombra vana
      del talismán de ti venció al receso
      y hoy lloro, tan solo por el beso
      que no te di al nacer, mi enamorada

      • Amorina

        CON LAS MANOS CALLADAS

        José Larralde
        Nunca fue tan absurdo preguntar
        cuánto tarda el regreso,
        nunca fue tan inútil regresar
        y dejarte mi beso,
        que pregunta más tonta es preguntar
        el momento y la hora,
        qué pregunta me queda por andar
        en la voz de su sombra,
        que distancia buscaba al azar
        por favor, qué distancia,
        que rompiste mi carne en el adiós
        sin gritar una lágrima,
        cuánto tiempo será mi corazón
        tu latido y tu rabia,
        y el perfume que un sueño me dejó
        con las manos calladas,
        nunca fue tan absurdo preguntar
        para qué tanto y nada...

        • Amorina

          AUNQUE DIGAS QUE NO. José Larralde


          Aunque digas que no...
          aunque digas que no,
          las hojas y los pájaros se verán en el aire,
          sin prejuicios,
          ni espejos que perturben sus alos.

          Las rosas y los sauces crecerán, y los pastos,
          navegarán las tardes, enhebrando rosarios,
          de gotitas y frases.

          Palabras y rocíos solitarios y amantes,
          cómo el trueno y la lluvia,
          y el arroyo y su cauce.

          Y aunque digas que no,
          yo seré tu constante,
          efímero y perpetuo corazón palpitante,
          lejano y apretado...
          atrevido y galante,
          el genio de la nada que cumple tus deseos,
          y se olvida de amarte,
          incoherente y exacto,
          el que transforma en niña tus sentidos más amplios,
          el que peca por darte el motivo y el llanto,
          y te muerde las lágrimas,
          arrogante y callado.

          Y aunque digas que no,
          más que nunca, te amo,
          rebelde la ternura de mis brazos cansados,
          día a día te elevo,
          sin que notes cuán alto.

          Lástima que no sepas porqué me duelen tanto,
          las culpas de estos años,
          lo antiguo de mi trato,
          pero no olvides nunca,
          que aunque no sepas cuánto,
          y aunque digas que no,
          más que nunca... te amo.

          • Amorina

            AMIGO. JOSÉ LLARRALDE


            Alcánzame la copa de tu pena,
            que yo quiero mirar su fondo oscuro.
            No la bebas de golpe, te lo pido,
            saboréala despacio, y sin apuro.

            Si te embriagas de rabia o de amargura,
            y te pesan los párpados de dudas,
            allí mismo, en el fondo de tu pena
            hallarás mi comprensión desnuda,
            y en la mano caliente que te brindo
            no estará la recíproca esperando,
            pero sí mi corazón abierto,
            junto al tuyo con ansias palpitando.

            No desmayes, y alcánzame tu copa,
            a esa pena le faltan muchas cosas:
            la madura respuesta que da el tiempo
            y la fuerza de lucha bondadosa.

            Con un poco de amor serás muy fuerte,
            y si ese amor suplanta lo imposible
            vencerás con el tiempo toda suerte
            y serás en la lucha lo invencible.

            No mendigues jamás calor y abrigo,
            que la lástima no llegue hasta tu puerta,
            el afecto prestado es el castigo
            que la vida por fácil siempre oferta.

            Así ha de ser desde que el mundo es mundo,
            desde que Dios te regaló existencia,
            no la aproveches para ahogarte en ella
            ni de la derroches buscando experiencia.

            Y recuerda que con un poco de amor serás muy fuerte,
            y si ese amor suplanta lo imposible,
            vencerás con el tiempo toda suerte
            y serás en la lucha... lo invencible.

            • Amorina

              Gitanjali ( Fragmentos) Rabindranath Tagore


              No te atormentes por su corazón, corazón mío;
              déjalo en la oscuridad. ¿Qué se yo si su belleza es sólo
              de su cuerpo, y su sonrisa sólo de su cara? Déjame
              aceptar sin preguntas este sencillo sentido
              de sus miradas, y ser así feliz.

              II
              Igual me da si es un manto de ilusión el que sus brazos tejen
              alrededor de mí, porque el manto es rico y raro;
              y al engaño se le puede sonreír, y olvidarlo.


              III
              No te atormentes por su corazón, corazón mío; conténtate
              si la música es verdadera, aunque no se pueda fiar en la palabra;
              disfruta de la gracia que danza, como un lirio, sobre la mentirosa
              superficie ondeante, y sea lo que fuere de lo que vive allá en el fondo.

              IV
              Deseaste mi amor, y, sin embargo, no me amabas.
              Por eso mi vida se cuelga de ti como una cadena,
              que te grita y se te aferra, más dura
              cuanto más luchas por ser libre.

              V
              Mi desesperación ha llegado a ser tu compañera mortal,
              y se agarra al más leve de tus favores, pretendiendo arrastrarte
              hasta la caverna de las lágrimas.
              Has destrozado mi libertad, y, con su ruina, te has
              fabricado tu propia prisión.

              • Amorina

                Me sorprendo recordando,
                tu sonrisa, la tibieza de tu abrazo
                y ese último beso en la frente
                que me dejaste como un rito
                y toda tu ternura amanecida.

                Entre tus manos mi rostro ,
                en tu mirada la vida.
                Eres la calle de mis pasos
                el tránsito de mis pupilas.
                el acaso de mis manos,
                la sangre de mis heridas.

                Eres
                ¿Como decirlo?... amor,
                un poco de distancia,
                un olvido, una poesía.
                La soledad vagabunda,
                errando en las esquinas


                De la memoria,
                la boca que acaricia
                un instante en la piel,
                media vida compartida.

                Eres
                ¿como decirlo?... Amor
                eres la vida misma
                prendida a mi costado
                lo que nos toque vivirla


                • Amorina

                  QUE SON ESAS PALABRAS. JCB

                  Veinte años vivieron el uno junto al otro, veinte años de cardo de cereal y de trilla, la rueda del molino, acompasaba las horas y el invierno dormía en la hiedra amarilla.
                  El cuidaba de todo, con prudencia callada,
                  lo mismo los ganados, que la cosecha fina, ella cruzaba el patio, como rueda de espuela,
                  entre el pozo de agua, la mesa de harina.
                  En inviernos atroces, en veranos soleados,
                  durante veinte años, se hicieron compañía,
                  nunca se preguntó, si la había querido,
                  que son esas palabras, estaba y la tenia.
                  El no necesitaba noción mas detallada, que conocer su nombre, y el nombre lo sabía,
                  él la llamaba Carmen en la sombra y la tarde,
                  cuando la luz es lámpara de mecha tardía.
                  Veinte años vivieron el uno junto al otro, sin ver apenas médico, peón, colono, artista,
                  el tren pasaba lejos como un cuento de infancia,
                  y el no se preguntaba si en verdad la quería.
                  Ella murió lustrando la vajilla de plata, en el ancho silencio de la tarde vacía, el aprendió de golpe, como caen las heladas,
                  que el amor es amor, aunque no se lo diga.

                  • Amorina

                    **Tengo miedo de estos largos y vacíos días, y de estas horas pobladas con tu ausencia**

                    • Amorina

                      Voy a escribir lo que no me animo a decir
                      de mi soledad y de mi corazón.
                      Resulta dificil verte a los ojos
                      para decirte que ahora, ya no te quiero.
                      No es novedad que entre ambos la magia no existe
                      y si estamos juntos, estamos desiertos.

                      Estas lineas son las que pronto vas a leer.
                      Pero yo no voy a volverme un paso atras,
                      porque hace tiempo sabemos esto.
                      Nos envolvimos en miedo, costumbre y recuerdos.
                      Al abrazar nuestros cuerpos a nadie tenemos,
                      te pasa lo mismo cuando haces silencio.

                      Abrazando ausencias...
                      Abrazando ausencias...

                      No podremos ser enemigos
                      ni amigos que
                      tienen en común la disputa
                      o un ideal.
                      No nos queda nada entre nosotros.
                      Hasta me animo a decirte
                      quizas aun me quieras...
                      pero no vale la pena.
                      La lucha se acaba
                      cuando simplemente,
                      no vale la pena.

                      Abrazando ausencias...
                      Abrazando ausencias...

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