Alek Hine

SI EXISTES, DIOS



(soneto)  

 

Omniscio Dios, si existes —que lo dudo—,

conoces de mi duda la razón;

no surge de un malvado corazón

ni de un prejuicio necio, testarudo.  

 

La vida nos expone al hecho crudo,

y he visto que la férvida oración

se eleva sin hallar contestación,

pues tú, si acaso escuchas, quedas mudo.  

 

¿No te incomoda el múltiple quebranto?,

¿tus hijos no te mueven a piedad?,

¿inhibes el amor de Padre bueno?  

 

Señor de los ejércitos y Santo,

si puedes mas no impides la maldad,

¿no te parece absurdo, ruin, obsceno?

 

Comentarios4

  • El Hombre de la Rosa

    Muy hermoso tu soneto pidiendo cobijo contra los atropeyos sociales de los gobernantes... amigo Franco Zafir...
    Un placer haber leido tus letras...
    Saludos de amistad y afecto...
    Críspulo el de la Rosa...

    • Alek Hine

      Gracias por pasar por aquí, haciendo una pausa en el camino para la lectura, amigo de la Rosa. Mi afectuoso saludo y un abrazo.

    • Donaciano Bueno

      Interesante reflexión aunque manida en un excelente soneto.
      Un abrazo
      Donaciano

      • Alek Hine

        Parece difícil que haya temas nuevos, por lo que cualquier cosa que escribamos ha de versar necesariamente sobre el amor, el desamor, el hombre, la mujer, la dicha, la desgracia, la luz, la obscuridad, la juventud, la vejez, la vida, la muerte, etc.

        Ciertamente hablar de Dios (o de su ausencia) no es nada nuevo, aunque más manido está hacerlo en su favor que en contra. Hacerlo con arte es lo que me parece interesante y atractivo.

        Saludos y un abrazo.



      • LUIS.RO

        Eres mas duro que yo con el pobre Dios.
        Con 15 años inicio una esquizofrenia mi hijo. A nadie mas me podía dirigir; y le dije ¿pero que ha hecho él, que culpa tiene?, si tu sabes que es un ángel, no puede ser, que esto sea una bruma, que no es cierto, ¡ad algo, por favor te lo pido¡ que su estado sea pasajero. Amigo Franco o no está o no me oyó; ahora mi hijo tiene 33 años le están apareciendo entradas y alguna cana; por las mañanas, cada uno nos vamos a nuestra bola, y el encerrado en su habitación, ¿donde la ilusión?, de echarse novia, disfrutar la vida....¿que de su porvenir? entonces estaba en 2º de BUP allí se quedó.
        Puede que muchos no entiendan tu sentido y excelente soneto.
        Así y todo el universo es muy grande, muy desconocido, muy particular y no me siento capaz de afirmar que no pudiera existir una masa de energía inteligente, ahora bien, no lo que entienden nuestras religiones y el resto de divinidades adoradas en la tierra. es mi opinión, claro. Mi afectuoso saludo.

        • Alek Hine

          Amigo Luis, me parece adecuado tu adjetivo "pobre" para Dios, pues si este tuviera existencia real sería digno de conmiseración humana por la infinita soledad en que viviría. Nadie como él; por lo tanto, ¿con quién habría de compartir sus profundos, supremos e inexplicables pensamientos? Con nadie, porque nadie le comprendería. Sería como si un hombre intentara explicarle a una ameba la manera de hacer un soneto. ¡Qué horrible sería ser Dios!

          Hace poco, en una charla, pregunté a un primo si le gustaría ser Dios; me contestó que no. ¿Por qué no?, volví a indagar. "Porque necesitaría compañera", me respondió. "Triste, pues, ha de ser la condición de Dios, ya que él no tiene una compañera, una Diosa con la que compartirse y en la cual descargar sus energías orgásmicas", le dije. Lo dejé pensando, creo que para el resto de sus días... Parece que cuando nos colocamos en el lugar de Dios, nuestra "certeza" acerca de su existencia real se tambalea.

          Ahora bien, nosotros habitamos la Tierra junto con otras especies animales y vegetales, y la enfermedad y la muerte a todos nos alcanza. No enfermamos y morimos a causa de la desobediencia de Adán y Eva en el edén, como relata la fábula. Enfermar y morir no tiene nada de especial en el caso de nuestra especie; pero muchos gustan de imaginar que somos especiales, "creados a la imagen de Dios", distintos a los demás animales. Olvidan, si es que alguna vez lo han tenido en cuenta, nuestro parecido anatómico y fisiológico con el chimpancé, el gorila, etc.; incluso con otros cuadrúpedos menos cercanos genéticamente, como el perro, el gato, la cebra, el león, el toro, el cocodrilo, etc., todos con cuatro miembros (dos manos y dos pies o patas) pegados al tronco, y todos cubriendo las mismas necesidades vitales. Definitivamente, no tengo razones para creer en ningún dios.

          Te agradezco tu visita y tu muy sincero comentario. Recibe mi saludo cordial.

        • Ludvaldo

          Excelente.
          Un cordial saludo, Franco Zafir, si aún estás ahí.

          • Alek Hine

            ¡Hola, Osvaldo! Seguimos estando, aunque no entro todos los días.
            Te envío un abrazo desde la distancia.



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