Darío Ernesto

Amigo Jorge Luis Borges (Fusionado)




Hermanos del mundo, en perpetua poesia, quiero que entonemos las estrofas mas tiernas, al gran sabio y bello.
Al ilustre nobel de la paz, al poeta soberano, Jorge luis Borges invitaremos al ser que impregna mi retina de lagrimas pues al declamar sus versos un fuerte nudo en mi gargante me aprisiona, y suelto mis lagrimas en honor a sus escritos,el poema Ausencia es breve pero bello a mis ojos triztes por su ausencia sobre esta tierra.
Jorge Luis Borges
Ausencia
Habré de levantar la vasta vida
que aún ahora es tu espejo:
cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu imagen,
músicas en que siempre me aguardabas,
palabras de aquel tiempo,
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En qué hondonada esconderé mi alma
para que no vea tu ausencia
que como un sol terrible, sin ocaso,
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea
como la cuerda a la garganta,
el mar al que se hunde.


La trama
Jorge Luis Borges
Para que su horror sea perfecto, César, acosado al pie de la estatua por lo impacientes puñales de sus amigos, descubre entre las caras y los aceros la de Marco Bruto, su protegido, acaso su hijo, y ya no se defiende y exclama: ¡Tú también, hijo mío! Shakespeare y Quevedos recogen el patético grito.
Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías; diecinueve siglos después, en el sur de la provincia de Buenos Aires, un gaucho es agredido por otros gauchos y, al caer, reconoce a un ahijado suyo y le dice con mansa reconvención y lenta sorpresa (estas palabras hay que oírlas, no leerlas): ¡Pero, che! Lo matan y no sabe que muere para que se repita una escena........HONOR A QUIEN SE LO MERECE ......Jorge Luis Borges


En esta simetría de ausencias
un trago amargo pareciere
atragantar al alma
la ausencia de Jorge Luis Borges:
maestro, hermano,
poesía y ciencia...
sin embargo, estás presente,
en la hondanada, que buscar el alma,
para simular ésta tu ausencia...


SOY.
Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.
Soy, en el espejo, la sombra reflejada,
del amigo, del hermano, de la patria,
soy el eco y la voz del pueblo,
soy el eterno perdido en la mirada.
Soy el infinito que siempre vaga,
esperando la hora del encuentro,
perdido dentro de esa nada,
que es del mundo, un fiel reflejo.
MARIA HODUNOK.


Yo descreo de la política no de la ética. Nunca la política intervino en mi obra literaria, aunque no dudo que este tipo de creencias puedan engrandecer una obra. Vean, si no, a Whitman, que creyó en la democracia y así pudo escribir Leaves of Grass, o a Neruda, a quien el comunismo convirtió en un gran poeta épico… Yo nunca he pertenecido a ningún partido, ni soy el representante de ningún gobierno… Yo creo en el Individuo, descreo del Estado. Quizás yo no sea más que un pacífico y silencioso anarquista que sueña con la desaparición de los gobiernos. La idea de un máximo de Individuo y de un mínimo de Estado es lo que desearía hoy…
Palabras de un hombre consciente de la corrupción de los ambiciosos que sueñan con el poder y consciente del humanismo que todos los que amamos a nuestros hermanos, procuramos...


http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=_VthzXtNnoE
Poema ajedrez, declamado por su utor Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges
Ajedrez
I
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la Tierra.
Como el otro, este juego es infinito.
II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y de blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonía?



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