María Elena Walsh en “Entrevistas para el Recuerdo”

María Elena Walsh en "Entrevistas para el Recuerdo"Recordábamos ayer en nuestras redes el nacimiento de Charles Perrault y su legado a la literatura infantil. En esta nueva entrega de “Entrevistas para el Recuerdo” traigo una pequeña semblanza de María Elena Walsh, una escritora que supo apostar por esta rama denostada por tantos del mundo de las letras, ofreciendo obras de doble lectura que han acompañado nuestra infancia y que siguen siendo un referente inolvidable en la formación lectora de los primeros años. Como ya saben, este ciclo no presenta entrevistas sino una mirada a lo que la autora dijo de sí misma, de su estilo y de la literatura.

Uno de los rasgos característicos de la obra de María Elena Walsh es su forma de trabajar el humor desde el absurdo. Sin duda, estamos frente a un estilo propio bien marcado cuya fuente son las canciones de la tradición oral inglesa que su padre le tocaba en el piano y que la María Elena pequeñita aprendió con tanta pasión. Leerla y escucharla es poner a prueba nuestra capacidad de abstracción, de juego y de disfrute.

No obstante, cuando la autora compuso obras como “La mona Jacinta”, “Versos folklóricos para cebollitas” o “La Reina Batata” no se propuso establecer un espacio de reflexión-doble (la lectura infantil y la política), perseguía la búsqueda de un lenguaje cautivador que convenciera a los más pequeños de que las palabras son amigas y que con ellas y con los sonidos se pueden establecer maravillosos juegos que enriquecen la existencia. Evidentemente, su pasión literaria y su capacidad le permitieron construir un universo único que nos ayudaría a reconocernos como país en su lírica.

La literatura infantil en la que pone a prueba esa experiencia familiar donde el nonsense británico ha aportado tanto, es sin duda la rama más conocida de su trabajo; aunque sus primeras publicaciones se escapan de este estilo. De hecho, su segundo libro (que publicó con 17 años), “Otoño imperdonable”, iba por otro camino: una serie de poemas amorosos y vitales que presentaban una lírica y una sensualidad impactantes y que conmovieron profundamente al mundo poético de Buenos Aires. Definitivamente, su arte no tenía límites y en ella no sólo se fusionaban distintas tradiciones bebidas en los diversos entornos que la contuvieron, sino que había una versatilidad literaria que aún hoy nos cuesta comprender.

María Elena Walsh en "Entrevistas para el Recuerdo"

En lo que respecta a sus referencias lectoras, son tan amplias, como vastos fueron sus intereses en el mundo del arte. Comenzó leyendo y escuchando las historias de la tradición inglesa y galesa, para caer más tarde en la poesía hispanoamericana y enamorarse profundamente de los poemas Siglo de Oro Español. José Sebastián Tallon, Horacio Quiroga, fueron otros autores importantes. Y aunque en su infancia leía muchísimo a Constancio C. Vigil, más tarde comenzó a rechazarlo por su estilo moralista y didáctico. En este punto radica otro de los grandes aportes de Walsh a la literatura infantil. Y ella también fue capaz de reconocerlo:

María Elena Walsh fue una mujer que se salió del molde, ¡eso es la que la vuelve más necesaria! (más incluso que su literatura, que es fascinante). Desde temprana edad se abrió de las imposiciones y el estereotipo social que se implantaba sobre todo sobre las mujeres. Y aunque dice de sí misma que era una adolescente arisca y tímida que se encerraba durante horas a leer y escribir, contaba con una decisiva forma de mirar el mundo, que le permitió ser ella misma: construirse a sí misma al margen de las reglas.

Por otro lado, María Elena estaba comprometida con la educación. En una de las entrevistas se extiende en este tema y expresa que si en los primeros años los chicos recibieran una fuerte influencia artística, literaria y filosófica sin lugar a dudas aprenderían más y abrirían la mente; y eso les permitiría explorar los límites de la imaginación y construirse al margen de los problemas y estereotipos. Si la educación se enfocara en ello, tendríamos jefes de gobierno preparados, capaces, imaginativos. Y ella sabe de qué habla, como mujer alejada de las normas, homosexual, no-madre, revolucionaria…

Sin duda, la obra de María Elena es un inmenso y delicado legado del que no debería privarse a ningún niño… ni adulto. ¿Cómo era el mundo de los cuentos antes de Walsh, cuál nuestra emoción por la literatura, cuando aún no la amábamos?

Y aquí los dejo, y los animó a leer más de y sobre esta artista inigualable. Por si llegara a interesarles, les comento que para realizar esta nota me he basado en esta entrevista de Daniel Ulanovsky Sack y esta otra realizada por Alicia Origgi: ¡absolutamente recomendables ambas!

María Elena Walsh en "Entrevistas para el Recuerdo"

Comentarios1

  • Lucy Quaglia

    Como mujer y como maestra jardinera de los años 60 siempre me gustaron mucho sus cantos y su rima inigualable. Lamento mucho que haya fallecido, ella era como esa amiga con la que una nunca habló con ella, pero supo que estaba esperándonos si necesitábamos inspiración. Tuve el placer de escucharla en persona hace añares. Fue una experiencia inolvidable y que me ayudó en mi jornada precaria hacia mi propia poesía.



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