La poesía de Andrés Neuman

Hace ya bastante tiempo he publicado un texto a propósito de la presentación de un libro de relatos de Andrés Neuman titulado «Hacerse el muerto«.

En esta oportunidad vamos a hablar de su obra poética y de las razones que, según ha compartido el autor en diversas ocasiones, le llevan a escribir.

Dividido en fronteras

Andrés Neuman es un hombre dividido entre dos mundos y un autor también fronterizo.

Como hombre se reparte entre modismos porteños y términos andaluces, como autor experimenta nuevas formas de expresión literaria, tocando géneros que a simple vista pueden no tener nada en común, como la poesía y el ensayo, por ejemplo.

Nació en Buenos Aires en 1977 y es hijo de una pareja de músicos argentinos que emigró a España cuando él tenía unos 12 años.

Pese a haber pasado gran parte de su vida de este lado del Atlántico, Andrés conserva cosas de Argentina y vuelve a ella no sólo a través de sus escritos sino también de sus palabras y de su vida. Cabe señalar que en la Universidad de Granada ha dado clases de literatura hispanoamericana.

Ha publicado un par de novelas, numerosos relatos en medios de comunicación y ha sido ganador tanto del Premio Alfaguara de Novela como del Premio Nacional de la Crítica. En lo que se refiere a poesía conquistó en 1999 el Premio García Lorca con su libro de haikus titulado «Alfileres de luz«. Otras de sus obras poéticas son «No sé por qué«, «Patio de locos» y «Métodos de la noche«.

Un hombre que se siente en una situación fronteriza, tanto en lo que respecta a la escritura misma como a su extraña condición nacional pero que no cesa de ofrecer buena literatura, transformando de alguna forma todos los géneros que roza.

Andrés y la escritura

Leí hace poco unas palabras del autor que decían algo así como que la tarea del escritor exige responsabilidad, pero no porque sea imprescindible para el curso de la vida, sino porque la lectura condiciona claramente la respiración del lector y cuando uno escribe debe pensar en no asfixiar a nadie.

La poesía de Neuman seguro que no asfixia, al contrario parece darte aire porque se encuentra envuelta de vida y permite acercarse a las pequeñeces de la existencia a través de las palabras, utilizadas o mejor dicho combinadas de una forma imperturbable, única.

En uno de sus haikus escribe:

¿No les parece una manera preciosa de describir el paso del tiempo y lo efímero y cotidiano de la vida que puede percibirse incluso en la caída de una hoja?

Todo esto nos lleva a preguntarnos, ¿qué significa para el autor la lengua? ¿por qué escribe y cómo lo hace?

El español es para él una lengua que funciona como un medio de transporte, el hecho de que se hable como lengua materna en tantos países permite la experiencia asombrosa de recorrer medio mundo sin salir de tu lengua materna aunque un poco se convierte en extranjera de acuerdo al lugar donde te encuentres.

Agrega que es una lengua que permite fusionar centro y periferia, al ser hablada en lugares no sólo de culturas tan diversas, sino también de situaciones socio-económicas sumamente opuestas.

La poesía y el lenguaje

Dice que la poesía es lo que podría unificar la infancia con la adultez y que podría reemplazarse por otro término: balbuceo; porque la poesía es un balbuceo que permite establecer una unión entre infancia y amor. Cuando somos niños balbuceamos y volvemos a hacerlo de más grandes, al enamorarnos por primera vez.

Otros términos que le gustan del español y que podrían servir para expresar sus emociones y su vida cotidiana son ritmo y frontera.

El primero porque lo cree imprescindible para la escritura, porque establece una norma a la sintaxis, el ritmo de la sintaxis y de las palabras es vital para que un texto quede bien acabado, como lo es para todos los seres vertebrados el ritmo de la respiración para vivir.

En cuanto al segundo término, como lo hemos dicho al principio, podría definir claramente la vida del Neuman hombre y autor. Su existencia partida en dos entre Buenos Aires y Granada y su trabajo literario repartido entre los diferentes géneros que ha desarrollado.

La poesía de Neuman es capaz de enamorarte, de hacerte sonreír sin poder evitarlo, de sollozar por un viejo recuerdo o incluso suspirar al sentir un aroma… Es palabras que se emparentan irrisoriamente; aunque todos creíamos que no podrían ir unidas jamás, Neuman consigue establecer un nexo entre ellas. Tal es lo que hace en el poema «Te pesan las costillas y la nuca» donde dice:

Releo una y otra vez ese texto y me quedo pensando en ese encuentro cercano de dos conceptos que a simple vista pueden resultar absolutamente opuestos «extinguir» y «estar vivo», el uno se refiere a la carencia justamente de lo segundo y sin embargo, Andrés consigue unirlos de una forma en la que ambos se necesiten irremediablemente.

Porque tener noción del espacio vacío que deja una pérdida es signo de estar vivo y a la vez de comenzar a extinguirse, porque una parte de nosotros se seca, desaparece con esa vida que se va, con ese trozo de nuestra historia que deja de ser para siempre.

Creo que Neuman es capaz de despertar en sus lectores la capacidad de asombro, al escribir de forma tan diversa en sus variados registros, pudiendo ser irónico, serio, nostálgico y también infantil y romántico.

Si no han leído sus poesías, les recomiendo que lo hagan, también pueden acercarse a él a través de su blog o leyendo alguna de sus obras. ¡A disfrutar de la buena lectura!



Debes estar registrad@ para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.