«Crónicas de la galaxia», de David Eloy Rodríguez —Ediciones El Transbordador—

Algunos libros nos permiten poner en palabras las pocas conclusiones que vamos sacando de la vida. Otros, nos ayudan a formular mejor las preguntas. En esta segunda categoría se encuentra la poesía de David Eloy Rodríguez, que gira en torno a la identidad y a la experiencia. Al leerlo descubrimos un lenguaje casi aforístico que se arma de preguntas sencillas y necesarias que ponen de manifiesto las inquietudes que nos mueven.
Escribo aquí sobre “Crónicas de la galaxia” (El transbordador), una aventura que puede leerse como una larga pregunta sobre lo que somos y lo que deseamos.
 

La poesía que se alimenta de imaginación

Si la poesía representa la búsqueda de la verdad, la imaginación en complicidad con los mundos desconocidos ofrece un camino fabuloso para llegar a ella. Acostumbrados a mirar en lo conocido, a veces se nos olvida que para descubrir nuevos mundos es indispensable idear caminos distintos. Senderos que producen pánico, vértigo y que nos incomodan. En ese sentido se vierte la poesía de David, y nos ofrece una búsqueda desde el desconcierto que transforma nuestra forma de mirar el mundo.

¿Qué somos? De esa pregunta parte este libro, “Crónicas de la galaxia” de David Eloy Rodríguez (Ediciones El Transbordador). En sus versos, se establece un juego entretenido entre los límites que existen entre lo científico y la fantasía, entre lo lejos que puede llegar una mirada y lo acostumbrados que estamos a que nos limiten los parámetros con los que el sistema nos obliga a mirar el mundo, lo que lo atraviesa, y lo que hay más allá. En ese sentido, se trata de un libro que apuesta por traspasar las fronteras de lo lúcido y mirar en los agujeros negros, en el vacío que encienden las estrellas, para redescubrir el gusto por las pequeñas cosas.

Desde otra perspectiva, “Crónicas de la galaxia” ofrece una visión novedosa sobre el propio mundo: desde la mirada del otro; cuando el otro es extranjero, y ya no del país, sino del universo. Y así, con ironía y tomando gestos y posibilidades de la fantasía, David nos invita a reflexionar sobre aspectos absolutamente afincados en nuestra realidad. Por tanto, aunque es un libro escrito desde una fuerza de gravedad algo cambiante, al leerlo encontramos una voz con los pies sobre la tierra, capaz de rescatar lo que de humano hayamos ido perdiendo durante el viaje, y que nos invita a renovar la confianza en el abrazo y en el brillo de lo cotidiano.

Narrar el mundo desde el espacio

“Crónicas de la galaxia” es entonces un camino de descubrimiento, plasmado en una estructura peculiar, a modo de cuaderno de viaje donde los informes no sólo se leen como bitácoras de lo que el viajero experimenta sino también como registros de una época, que es la nuestra y a la vez, es la que nos espera.

Lo más interesante de la mirada de David es que se construye desde la experiencia, pero en lugar de recorrer ese camino de descubrimiento desde el pasado hacia el presente, lo hace desde lo desconocido, desde un posible futuro o desde una realidad paralela. Es decir, parte de esa especie de universo amorfo para narrar lo que somos. Una forma de construir poesía sobre lo que no se sabe, iluminando cada trazo con la imaginación, como si quisiera mirarse desde lo desconocido, y buscara plantearse las mismas preguntas que a todos nos recorren, pero de una forma nueva.

Y en esa narración-reconstrucción-búsqueda pone voz a los que no tienen voz, a las injusticias que tiñen de oscuridad nuestro vivir cotidiano e intenta explicar lo que nos ha pasado para que la vida se nos haya torcido tanto. David se acuerda también de aquellos que no aparecen en la poesía, de quienes nunca se acuerda nadie y construye un libro con humor pero con un claro compromiso social, como el que habita en toda su poesía. Creo que este libro sirve para explicarnos pero también para poner en duda este sistema que pisamos y que nos forma.

El lenguaje como búsqueda

La búsqueda se traduce en este libro como el deseo de rescatar algo, porque tiene que haber algo que no se quede atrapado en la bruma del olvido, y es el motor que subyace en cada poema, en cada acertijo que se esconde en estas páginas.

A través de la repetición, de la pregunta que llama a la pregunta, de la voz que mira al vacío, va construyéndose una voz contundente, como si se tratase de la arquitectura de un espacio imaginario que habla de nosotros pero nos nombra de una forma indirecta. Así, Erige David una estructura que va creciendo a fuerza de palabra e imaginación y que da vida a una nueva criatura, que no es otra cosa que una nueva mirada sobre las mismas cosas. Algo mucho más poderoso, algo que palpita y que por momentos pesa como un monstruo y en ocasiones teje alas para mirar desde la nada lo que existe en nosotros y no somos capaces de ver.

Al final, nos sobrevivirán los mitos, pero mientras tanto, tenemos la poesía, para asirnos a ella, para preguntarnos, para reescribirnos. Y este libro puede sernos de gran ayuda en esta travesía.

Si estás esta semana en Málaga, David presentará este libro el próximo miércoles en el Centro Andaluz de las letras. Puedes encontrar toda la información aquí.
 


 
 
 

CRÓNICAS DE LA GALAXIA
David Eloy Rodríguez
El Transbordador
978-84-947701-8-0
145 páginas
14 €



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