Clásicas obras de teatro no escritas en castellano que no debes dejar de leer (III)

Igual que es una maravilla leer novela o leer poesía, también lo es hacer lo propio con el teatro. Por ese motivo, nos hemos propuesto darte a conocer algunas obras clásicas de teatro que no están escritas en castellano y que son verdaderas joyas.

En unos artículos anteriores, te hemos expuesto varias y ahora queremos ampliarte esa lista con estas otras:

Medea

El griego Eurípides (484 – 406 a.C) es el autor de esta tragedia, que se ha convertido en una de las grandes obras de dramaturgia de la historia. Se estrenó por primera vez en el año 431 a.C y desde entonces se sigue llevando a los escenarios de todo el mundo.

Cuenta la historia de Jasón, que vivió numerosas aventuras para hacerse con el vellocino de oro y que tras ello se casó con Medea. Fruto de ese matrimonio nació Mérmero. Tras eso Jasón se comprometerá con otra mujer, Glauce, y eso hará que su esposa se sienta deshonrada. Sin embargo, esta sufrirá aún más cuando el padre de Glauce ordene su destierro para evitar que pueda cometer una locura.

Sin embargo, antes de emprender su marcha, Medea urde un plan para vengarse. Un plan este que pasa por acabar con la vida de la prometida de su marido.

El rey Lear

Una de las tragedias más importantes de cuantas escribió William Shakespeare es esta, que data del año 1603 y que no solo ha sido llevada a los escenarios sino también a la televisión e incluso al cine.

Hay que subrayar que se encuentra basado en un cuento popular que toma como protagonista al hombre que le da título. Este, padre de tres hijas, decide conocer cuál de ellas le quiere más y así elegir a quien le sustituirá en el trono. Dos de ellas se deshacen en halagos hacia él, sin embargo, la tercera le expresa que lo quiere como padre únicamente. Una respuesta que no le gusta y decide castigarla.

Sin embargo, con el paso del tiempo, y tras el enfrentamiento entre las hijas del rey Lear, quedará patente que solo la tercera es la digna heredera al trono.

Fausto

Goethe es el autor de esta otra obra de teatro que, al igual que las ya citadas, se ha convertido en un clásico de la literatura. Es el trabajo más importante del citado autor y se publicó en dos partes, en 1808 y en 1832.

Está inspirado en una leyenda medieval y cuenta la historia de un anciano muy sabio, el que da título, que se encuentran en la recta final de su vida. Y será en ese momento cuando decida hacer un pacto con Mefistófeles. En concreto, le entrega a este su alma a cambio de la juventud.

Romeo y Julieta (1597) de William Shakespeare, Edipo Rey (430 a.C) de Sófocles, Tambores en la noche (1919) de Bertolt Brecht, El zoo de cristal (1944) de Tennesse Williams o El enfermo imaginario (1673) de Molière son otras de las obras de teatro clásicas no escritas en castellano que se han convertido en verdaderos clásicos de la literatura de todos los tiempos.



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