Queremos rendir un pequeño homenaje a Aníbal Cristobo recomendándote algunos libros de su hermosa editorial, Kriller 71 Ediciones

Estos días recibimos la terrible noticia del fallecimiento inesperado de Aníbal Cristobo, un editor puntilloso y un poeta extraordinario. Su trabajo en Kriller 71 Ediciones marcó un antes y un después en el mercado editorial español. Su manera de pensar la poesía, publicando a poetas raros, incomprendidos o poco conocidos merece ser observada y tenida como ejemplo.
Aníbal Cristobo: el editor que sabía mirar
Aníbal Cristobo nació en Buenos Aires pero llevaba residiendo en Barcelona desde 2002. Esta migración marcaría su mirada y lo llevaría a fundar una editorial especializada en poesía y traducción. En poco tiempo se convirtió en una editorial de referencia, sobre todo en lo que respecta a la reunión de textos importantes vinculados a la Escuela de Nueva York.
Entre las cualidades que este editor demostraba tener quiero destacar su gran sensibilidad para entender lo que escondían los libros. En un panorama literario interesado en la superficialidad y el brillo del instante, Cristobo fue armando con paso seguro y acertado un catálogo orientado a construir pensamiento y diálogo. Algunos de los autores y autoras que publicó son Mark Strand, Eileen Myles, John Ashbery, Bruno Montané, Mary Jo Bang, Logan February, Angélica Freitas, Allen Ginsberg, entre muchos otros.
Además de su dedicación al mundo editorial, Aníbal Cristobo publicó varios libros de poesía. Krakatoa, La ruta de la tos y El descampado de las urracas, entre varios de ellos. Poco a poco fue consolidando una voz fácilmente reconocible, donde la ironía y la crítica estaban en el centro, sin llegar a caer en el cinismo o la violencia léxica. Sus poemas nos asombran porque parten de una imagen muy material y cotidiana pero ofrecen una lectura subjetiva que no parece estar en el poema. Supo hacer del lenguaje coloquial un bien poético lleno de posibilidades.
Su último libro, El descampado de las urracas (RIL Editores) es una muestra delicada y bella de la experiencia de la paternidad. Mirar el mundo, tratar de hacerlo desde los ojos de la hija. Pensar lo absurdo desde lo cotidiano. Pensar la magia desde la rebeldía contra las formas. Todo eso reunido en una obra que tiene mucho de intemperie y riesgo pero también de chispazo lúcido. Aquí puedes leer una reseña completa.

El trabajo cuidadoso de Aníbal Cristobo, editor de Kriller 71 Ediciones
2 libros de Kriller 71 Ediciones
La dedicada labor como editor de Kriller 71 ediciones dio vida a una gran cantidad de libros valiosos, inolvidables. La línea editorial, centrada en poesía exigente y una colección de ensayo poético sin parangón, se encuentra alejada de las modas y cerca de la exploración confiada de lo incierto. Apuestas estéticas que no nos han dejado indiferentes y que han contribuido para ampliar el abanico de lecturas disponibles en un mercado cada día más superficial. Rescatamos dos libros, a los que volvemos con entusiasmo y obsesión. A través de estas dos recomendaciones se puede apreciar la forma de mirar tan personal y tan necesaria que tenía Aníbal Cristobo.
«Un hombre llega tarde» de Albert Balasch
Un hombre llega tarde se proyecta como una antología de la obra del poeta catalán Albert Balasch. Un libro que se intuye como un experimento en busca de sentido en un mundo roto. Una manera de pensar el lenguaje desde el fuego, desde el huracán, una manera de dejar que el mundo sea intervenido de forma irremediable por la palabra. Escribir desde las sombras hacia la luz.
«Lo tenebroso se alía con la ternura para ofrecernos una poesía desnuda y, a veces, titubeante, que sacude nuestros cimientos. Que nadie se pierda este libro fascinante», escribí en su momento. Creo que eso es. Una lectura que nos recuerda que la poesía es poderosísima y que todo puede leerse a través de ella y transformarse.
Aquí puedes leer una reseña completa de este libro.
«Yo soy tu presidenta» de Eileen Myles. Traducción de Camila Assad
Eileen Myles es, seguramente, una de las autoras más interesantes de su generación. Más conocida por su Chelsea Girls que por su poesía en España. Yo soy tu presidenta nos invita a acercarnos a una poesía con todo la fuerza del vendabal, capaz de destrozar todo lo aprendido, todo lo instaurado, y de ofrecernos una nueva realidad. La poesía tiene la habilidad para construir ese mundo imaginado, eso es lo que, de alguna manera aprendemos con Myles.
La poesía aparece aquí como una fuerza espiritual que nos ayuda a no desarticularnos nunca de la búsqueda singular de sentido. Además, es una propuesta que pone en el centro el decir colectivo, la lucha popular contra el sistema. Tan necesario en estos días. Tan urgente. Su palabra está ligada a la fragilidad del miedo pero también a la magia de empeñarse por una idea. No salimos nunca de este libro.
Aquí puedes leer una reseña completa de este libro.


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