📚 Colección ¡Arquitectura de la memoria y el asombro!

Nota de Autor: El Oficio de Ver Por: Oscar Arley Noreña Ríos Esta colección nace en el cruce exacto donde la herramienta se encuentra con el espíritu. A través de siete estaciones, este sendero busca reparar, no una biela de acero o un piñón desgastado, sino la capacidad humana de conmoverse ante lo roto. Es un ejercicio de arqueología emocional que comienza en el silencio de un taller y termina en la plenitud de una mirada que ya no se deja engañar. Las Razones del Sendero El orden de estas piezas responde a una lógica de transformación que divide la obra en tres momentos vitales: La Herencia y el Silencio (Padre, Pájaros): Reconocemos que venimos de un "mudo trasegar". Aquí, el poema es una oración técnica, un intento de darle voz a lo que quedó estancado en el metal y en el encierro. Es la raíz necesaria para poder florecer. La Colisión con lo Público (Tomar un café, Panfleto del ojo dedicado, ¡Tu risa queda impostada!): Salimos del taller al ruido del mundo. Aquí el verso se vuelve "panfleto", "diatriba" y "coro". Es el choque con la política, la hipocresía social y el absurdo. Aquí el poeta se hace lobo, aúlla y exige una "fe que tenga guerra". La Resurrección del Observador (Cosmogonía de la mano zurda, ¡Greguerías y ojos!): Tras el incendio del mundo, queda la ceniza. Pero es allí donde el "arquitecto de escombros" aprende a respirar. La colección cierra con la mirada —el catalejo de Dios— que ya ha procesado el dolor y ahora pone matices finales a la vida, al honor y al amor. "Arquitectura de la Memoria y el Asombro" es, en última instancia, una invitación a no cruzar en contravía de nuestra propia verdad. Es el testimonio de quien ha decidido que, aunque el país se archive para mañana, el aroma del café y la honestidad de la mano zurda insisten en que no todo está perdido.

Por racsonando · 11 poemas