Pablo Neruda

Cien sonetos de amor

 Poema siguiente

Cien sonetos de amor



Espinas, vidrios rotos, enfermedades, llanto
asedian día y noche la miel de los felices
y no sirve la torre, ni el viaje, ni los muros:
la desdicha atraviesa la paz de los dormidos,

el dolor sube y baja y acerca sus cucharas
y no hay hombre sin este movimiento,
no hay natalicio, no hay techo ni cercado:
hay que tomar en cuenta este atributo.

Y en el amor no valen tampoco ojos cerrados,
profundos lechos lejos del pestilente herido,
o del que paso a paso conquista su bandera.

Porque la vida pega como cólera o río
y abre un túnel sangriento por donde nos vigilan
los ojos de una inmensa familia de dolores.

Poema siguiente 

 Volver a
Pablo Neruda

Comentarios2

  •  
    GARMI Una realidad triste en un bello poema
  •  
    Ignus rocha grande
  • Debes estar registrado para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.