Santos Domínguez Ramos

La memoria, ese alcázar (III)

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Los arcángeles tristes de la memoria bajan
hasta los arrabales con hogueras y estanques.
Has sentido su vuelo de niebla por las torres
cuando la luz delgada te clavaba en los ojos
la herida de la aurora, las almenas, la vega
leve como las túnicas azules de Ifriqiya.

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Santos Domínguez Ramos