Lucero Alanís de Gurrola

Dos por la calle

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Quizás nunca sepamos
el nombre de aquel perro
ni a dónde dirige sus ojos
Quizás el cansancio de sol
duela más hondo en la sedienta boca
que en las cadenas
Quizás el bastón del hombre
guíe al perro ciego

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Lucero Alanís de Gurrola