Jorge Carrol

Ser sin ser

 Poema siguiente

'Entonces descendió a su memoria, que le pareció interminable.'
Jorge Luis Borges.





1
Amanezco con las campanadas que los zanates dejan en mi ventana.


2
Dejo en la almohada El Ayer y en el baño todos mis fracasos.


3
Mis dientes abandonan el vino de los sueños.


4
El desarraigo habita mis ausencias.


5
Mi desarraiga perfuma mis exilios.


6
El Exilio hace crecer las morriñas de La Soledad.


7
Subo y bajo las sombras. Lejos duerme La Noche.


8
Me conozco tanto que no me reconozco.


9
Saludo La Ausencia de sus pasos y sobrevivo.


10
Bienvenida aunque nunca llegues.


11
Una palabra de cal y otra de arena.


12
El mediodía levanta sobre sus hombros al sol.


13
'La vida es sueño
sólo venimos a dormir, sólo venimos a soñar.

¡No es verdad, no es verdad
que venimos a vivir en la tierra'

(Así lo canta en su Códice de Sol, un poeta de Tenochtitlan.)



14
Todo límite es una ventana.


15
Toda ventana es un puente.


16
Todo puente es una frontera.


17
Toda frontera es una agresión.


18
Toda agresión es un recuerdo.


19
Todo recuerdo es una herida.


20
Toda herida es una ventana.


21
Toda ventana es otra cosa, acaso una ausencia.


22
Toda ausencia es acaso un ocaso ebrio sin sol.


23
Todo, todo es otra cosa ebria, sin sol sin ser.


24
Toda otra cosa es un falso intento, como los pasos de la palabra adiós.


25
Todo adiós es una herida.

26
Todo lo que no deseo escribir esta noche, son los versos más tristes, ni mucho menos escribir: “La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros a lo lejos.”
Todo porque el viento gira afuera de mi guarida y aviva el frío y son las 5 en punto de la tarde.
Es todo o casi todo; no lo sé…
En alguna librería ojalá haya un muchacho enamorado –como yo lo fui- comprándole a su novia, los Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda.

27
Todo poema de amor es un atentado celeste.


28
Es hora de partir: más allá de todo;
más allá del amanecer y de las campanadas que los zanates dejan en mi ventana.


29
Yo también para sobrevivir te forjé como un arma.


30
Cuánto más recuerdo a Neruda más me llega Huidobro.

31
Lo repito por enésima vez: En Chile algunos pendejos dicen que sus Cuatro Grandes Poetas son la Mistral, Huidobro, de Rokha y Neruda. Pero la verdad, es que los Cuatro Grandes Poetas de Chile son dos: Vicente Huidobro.


32
Hazte hombre te digo, como yo me hago silencio.

Poema siguiente 

 Volver a
Jorge Carrol