Enrique González Rojo

Mar de mediodía (II) (Los cuatro mares)

 Poema siguiente

El sol tocó las aguas y acrecentó su canto.
Esta ola viajera
desparramó su música
sobre la arena.

La brisa y el calor mueven las hojas
de la palmera.
Los pájaros marinos
callan, abochornados, sus confidencias.

Una familia de tortugas
sale a tomar el fresco a la ribera.
Y tú, delfín que asomas
entre la espuma la cabeza,
¿escuchas el rumor de los mares
o aspiras el olor de la floresta?

Poema siguiente 

 Volver a
Enrique González Rojo