Dámaso Alonso

ORACIÓN POR LA BELLEZA DE UNA MUCHACHA

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Tú le diste esa ardiente simetría
de los labios, con brasa de tu hondura,
y en dos enormes cauces de negrura,
simas de infinitud, luz de tu día;

esos bultos de nieve, que bullía
al soliviar del lino la tersura,
y, prodigios de exacta arquitectura,
dos columnas que cantan tu armonía.

Ay, tú, Señor, le diste esa ladera
que en un álabe dulce se derrama,
miel secreta en el humo entredorado.

¿A qué tu poderosa mano espera?
Mortal belleza eternidad reclama.
¡Dale la eternidad que le has negado!

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Dámaso Alonso

Comentarios4

  • ana esta muy bueno , esta muy interesabte
  • Oscar Distéfano Un soneto técnicamente perfecto.
    La eterna desesperación ante el paso del tiempo que destruye la belleza.
  • florcita asu ta relindo me gusta me encantan ese tipo de poemas
  •  
    Olin Seyer Se admira la belleza... aunque sea tan efímera como la hermosura externa de la juventud... Es un buen soneto sensual...
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