Comentarios recibidos en los poemas de Merlin el Mago
Noche…
El Hombre de la Rosa dijo:
Precioso y preciado tu genial poema estimado poeta y amigo Merlín el Mago
Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde España.
Feliz entrada del nuevo 2026
El Hombre de la Rosa
1 de enero de 2026 a las 14:42
El Hombre de la Rosa dijo:
Precioso y preciado tu genial poema estimado poeta y amigo Merlín el Mago
Recibe un fuerte abrazo de Críspulo desde España.
Feliz entrada del nuevo 2026
El Hombre de la Rosa
1 de enero de 2026 a las 14:42
Luz de lucero
JUSTO ALDÚ dijo:
Técnicamente, el poema avanza en oleadas: declaraciones largas y hondas que se rompen en repeticiones (“su nombre, su nombre”), imágenes corporales (“el aire se fuga”, “la mirada se me empaña”), y una prosa poética que se desliza como una plegaria. Hay un acierto notable en la forma en que se construye el amor perdido: no desde el reproche, sino desde la gratitud dolorosa. La luz, la risa, la voz y el aroma aparecen como reliquias sensoriales que sostienen el recuerdo con una precisión casi íntima.
La síntesis final es clara: el poema explora cómo el amor más profundo no se mide por la posesión sino por la capacidad —dolorosa y noble— de dejar ir aquello que fue verdad. La voz poética se afirma desde la vulnerabilidad: amar tanto que incluso la despedida se vuelve una forma extrema de entrega.
Me gustó,
Saludos
9 de diciembre de 2025 a las 23:26
JUSTO ALDÚ dijo:
Técnicamente, el poema avanza en oleadas: declaraciones largas y hondas que se rompen en repeticiones (“su nombre, su nombre”), imágenes corporales (“el aire se fuga”, “la mirada se me empaña”), y una prosa poética que se desliza como una plegaria. Hay un acierto notable en la forma en que se construye el amor perdido: no desde el reproche, sino desde la gratitud dolorosa. La luz, la risa, la voz y el aroma aparecen como reliquias sensoriales que sostienen el recuerdo con una precisión casi íntima.
La síntesis final es clara: el poema explora cómo el amor más profundo no se mide por la posesión sino por la capacidad —dolorosa y noble— de dejar ir aquello que fue verdad. La voz poética se afirma desde la vulnerabilidad: amar tanto que incluso la despedida se vuelve una forma extrema de entrega.
Me gustó,
Saludos
9 de diciembre de 2025 a las 23:26
