Comentarios recibidos en los poemas de Asung Pen
Lo que se guarda la noche
Daniel Omar Cignacco dijo:
Muy bello poema.
Te invito sin compromiso a leer mi poema.
https://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-828088
3 de junio de 2026 a las 09:06
Daniel Omar Cignacco dijo:
Muy bello poema.
Te invito sin compromiso a leer mi poema.
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3 de junio de 2026 a las 09:06
FRAGMENTADO
Daniel Omar Cignacco dijo:
Este conjunto de poemas construye una atmósfera densa, existencial y profundamente introspectiva. La voz poética aparece fragmentada, perseguida por la soledad, el desgaste interior y una conciencia dolorosa de sí misma. Hay imágenes de enorme potencia simbólica —“una luciérnaga abre tumbas en mis ojos”, “capitán del extravío”, “hacer tumbas con mis ojos”— que convierten el sufrimiento en paisaje físico y emocional.
El texto destaca también por su tono oscuro y contenido, donde el dolor no se expresa con estridencia, sino como una erosión lenta y permanente. La naturaleza —el otoño, el desierto, el altiplano, el verano— funciona como reflejo del estado interior del hablante. Cada fragmento parece una estación distinta de una misma desolación poética.
Especialmente valioso es el manejo del silencio y de lo no dicho: “¡Mi boca contiene un nombre en secreto!” resume la tensión emocional de todo el conjunto. Una poesía de gran carga simbólica, cercana al surrealismo existencial y a la tradición de la introspección más desgarrada.
20 de mayo de 2026 a las 10:17
Daniel Omar Cignacco dijo:
Este conjunto de poemas construye una atmósfera densa, existencial y profundamente introspectiva. La voz poética aparece fragmentada, perseguida por la soledad, el desgaste interior y una conciencia dolorosa de sí misma. Hay imágenes de enorme potencia simbólica —“una luciérnaga abre tumbas en mis ojos”, “capitán del extravío”, “hacer tumbas con mis ojos”— que convierten el sufrimiento en paisaje físico y emocional.
El texto destaca también por su tono oscuro y contenido, donde el dolor no se expresa con estridencia, sino como una erosión lenta y permanente. La naturaleza —el otoño, el desierto, el altiplano, el verano— funciona como reflejo del estado interior del hablante. Cada fragmento parece una estación distinta de una misma desolación poética.
Especialmente valioso es el manejo del silencio y de lo no dicho: “¡Mi boca contiene un nombre en secreto!” resume la tensión emocional de todo el conjunto. Una poesía de gran carga simbólica, cercana al surrealismo existencial y a la tradición de la introspección más desgarrada.
20 de mayo de 2026 a las 10:17
