Abría los ojos en su noche,
en su sombra de perversión y locura.
Intenté convertirme por dentro en algo por fuera
y solo llegué a tiempo para despedirme de mí mismo,
de sus pasos sin cadencia.
Sus caderas viejas.
Su aliento enfermo.
Un rubor nocturno se hundía en su silueta difusa,
en las noches de puertas cerradas,
de ventanas vacías
y de vehículos pecando bajo las luces que se apagan
en esa ciudad perdida y seca.
Y allí estuve,
desentonando en la noche,
respirando en el futuro que me construí
a fuerza de matar lo que me quedaba por dentro.
-
Autor:
Asung Pen (
Offline) - Publicado: 2 de junio de 2026 a las 23:22
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.