Comentarios recibidos en los poemas de Ágora
CALÉNDULA SILVESTRE
marius v b dijo:
TÉ PARA DOS de MILORAD PAVIC
El escritor les aconseja, queridos lectores, que no lean este cuento un miércoles y de ninguna manera antes del mes de mayo. Además, lo más conveniente sería que lo leyeran por las noches y en la cama. Descubrirán las razones por ustedes mismos. Aún debo decir que en este cuento no hay héroes; los únicos héroes aquí son ustedes, sus lectores.
Yo sé que, mientras escribo esto, mi ojo izquierdo mira el papel como el ojo de mi padre, y el derecho, como el ojo de mi madre. Tal vez por esa razón esto no resulta tanto un cuento como una especie de elixir de amor, y estos renglones se convierten en las instrucciones para el uso de dicho elixir.
Ustedes, no obstante, saben que la diferencia entre dos amores puede ser más grande que la diferencia entre el amor y el odio. Quizás por eso cada amor grande empieza con tres pequeñas mentiras y son justamente ellas, esas pequeñas mentiras, lo que tenemos que agregar al cuento como base para esta pócima de amor.
La primera de ellas, queridos lectores, sean quienes sean o se llamen como se llamen, será su nombre secreto, es decir falso. Así que el nombre de la lectora de este cuento será desde ahora Aseneta, como la esposa del hermoso Josefo, mientras que el nombre secreto del lector será Aristin como se llamaba un escritor del siglo XII.
Pero el elixir de amor aquí ofrecido podrán aprovecharlo, queridos Aseneta y Aristin, sólo si pasan por una iniciación especial, es decir, si logran alinearse entre los héroes de este cuento. Porque no todos los lectores de este texto podrán realizarlo. Por otro lado, tengan en cuenta que eso no es inocuo, porque la conversión del lector en el héroe de un libro le da la posibilidad al escritor de lastimarlo, incluso de matarlo, en cuestión de dos renglones. Sin embargo, nuestro objetivo aquí es el amor, y no la muerte, un elixir de amor, y no un veneno. Así que ármense de valor y escuchen las primeras instrucciones. Aparentemente, todo parece bastante fácil, es suficiente que en un futuro cercano mientan tres veces, pero también se necesita que algo ya haya ocurrido en su pasado reciente. Un evento aparentemente pequeño e insignificante, que, sin embargo, representa la condición para acceder a la pócima del amor.
Mis instrucciones seguirán por separado para Aseneta y después para Aristin, porque difieren dependiendo de su destinatario.
Instrucciones para Aseneta
1. Querida Aseneta,
Tal vez tiene usted unos maravillosos ojos negros que lanzan miradas aromáticas a su alrededor, tal vez siembra tras de sí sombras costosas y tal vez orina agua de colonia, como dijo una escritora, pero eso no le ayudará a llegar a ser la heroína de este libro. Lo puede conseguir sólo la lectora que antes del día en que empieza a leer este cuento haya perdido una llave. Una llave cualquiera. La llave del maletín de maquillaje, la llave de su auto, o de un departamento ajeno, da igual. Si eso le ha pasado está en buen camino y sólo usted puede considerarse la heroína de este cuento y la portadora del nombre falso de Aseneta. Ninguna otra. Las demás lectoras pueden tirar este libro, inclusive, porque él ya no se refiere a ellas.
2. Su siguiente deber, querida Aseneta, es soñar un sueño. Antaño los monjes de Constantinopla curaban las enfermedades del sueño de sus hermanos, o de otra gente, solicitándole a toda la hermandad de su monasterio que una determinada noche soñara el mismo sueño, previamente descrito. Algo semejante se necesita aquí también. Sólo que aquí el modelo tiene que ser un sueño femenino, por lo que vamos a aprovechar un sueño que había soñado mi media hermana. Así que la lectora que se sentó a leer este cuento habiendo olvidado en algún lugar una llave, por lo que tiene derecho a llevar el nombre de Aseneta, debe soñar el siguiente
Sueño femenino
Sueño que camino de noche por una calle desierta. Es tarde, está oscuro, empiezo a sentir miedo cuando de pronto escucho unos pasos detrás de mí. Son pesados y resuenan cada vez con más velocidad. Aún estoy lejos de mi casa, me apresuro, y luego empiezo a correr con pánico. Los pasos pesados son cada vez más frecuentes y el desconocido a mis espaldas está corriendo. Me persigue. En una esquina alcanzo a verlo con el rabillo del ojo. Es un hombre más robusto que yo, que apresura su paso sin hablar en la oscuridad. Allí ya no hay calles, sólo una zona densamente poblada, uno atraviesa los patios de las casas, viejas escaleras, pasa por los pórticos, a veces por las antesalas abandonadas de las casas. De pronto, como suele ocurrir en los sueños, las piernas ya no me obedecen. Sigo corriendo, pero no me muevo de un portal que me observa con su oscuridad. Me quedo paralizada. El desconocido se acerca cada vez más, casi me cubre su sombra, pero en el momento decisivo de repente deja de perseguirme, se detiene en una esquina, se para junto a la pared y orina por un largo, largo rato…
3. Por supuesto que a la mañana siguiente, en cuanto se despierte, querida Aseneta, usted se dará cuenta que no lo ha logrado. No ha soñado el sueño solicitado, sino algún otro, diferente, quién sabe cuál. Pero no se preocupe. Eso no importa en absoluto. El sueño, en realidad, no le fue solicitado para que lo soñara, porque hoy en día ya nadie sabe hacerlo, sino para recordarlo muy bien. Incluso, hay una razón adicional, pero cada cosa en su momento. Ahora debe buscar algún arete suyo. Cualquiera. Necesitará sólo uno. Póngalo en su bolso.
4. El siguiente miércoles debe ir a la terraza de la taberna más cercana a la iglesia principal de su lugar (aquí en Belgrado, sería la terraza de la taberna “El signo de interrogación” en la calle Kralja Petra, número 6). Al medio día debe sentarse allí, al sol, y ordenar un té. Mientras lo esté bebiendo ponga sobre la mesa aquel arete. Luego ya no tendrá que hacer nada, salvo esperar. Debe esperar a un joven que pondrá sobre la mesa ante usted una llave sin cortar. Sin embargo, la espera es un oficio difícil. También una buena escuela…Pero, tenga cuidado, el cuento en este punto puede dejar de ser un cuento de amor en un sentido clásico. Porque, sólo Dios sabe a quién traerá la casualidad ante usted un miércoles en la terraza de la taberna para que en un té para dos se tope con quien le hace falta en la vida…Puede suceder que nadie con una llave aparezca no sólo ese miércoles, sino tampoco el siguiente. O puede suceder que un solo joven con una llave sin cortar se tope con diez chicas con aretes sobre la mesa. Es decir, este cuento se convirtió en una tienda de elixir de amor, pero éste, como todas las demás pócimas mágicas, no es inocuo.
*
En este lugar de pronto dejé de escribir porque en mi mente apareció una pregunta clara como el cristal:
-¿Por qué le mientes? ¿Por qué mientes a Aseneta, si sabes muy bien que es totalmente incierto que algo ocurra y qué cosa puede ocurrir el miércoles siguiente en la terraza de dicha taberna?
Al pensarlo un poco me respondí a mí mismo:
-Porque cada gran amor empieza con tres pequeñas mentiras…
https://teecuento.wordpress.com/2011/09/20/te-para-dos-de-milorad-pavic/
SALUDOS CON AFECTO
1 de febrero de 2018 a las 18:40
marius v b dijo:
TÉ PARA DOS de MILORAD PAVIC
El escritor les aconseja, queridos lectores, que no lean este cuento un miércoles y de ninguna manera antes del mes de mayo. Además, lo más conveniente sería que lo leyeran por las noches y en la cama. Descubrirán las razones por ustedes mismos. Aún debo decir que en este cuento no hay héroes; los únicos héroes aquí son ustedes, sus lectores.
Yo sé que, mientras escribo esto, mi ojo izquierdo mira el papel como el ojo de mi padre, y el derecho, como el ojo de mi madre. Tal vez por esa razón esto no resulta tanto un cuento como una especie de elixir de amor, y estos renglones se convierten en las instrucciones para el uso de dicho elixir.
Ustedes, no obstante, saben que la diferencia entre dos amores puede ser más grande que la diferencia entre el amor y el odio. Quizás por eso cada amor grande empieza con tres pequeñas mentiras y son justamente ellas, esas pequeñas mentiras, lo que tenemos que agregar al cuento como base para esta pócima de amor.
La primera de ellas, queridos lectores, sean quienes sean o se llamen como se llamen, será su nombre secreto, es decir falso. Así que el nombre de la lectora de este cuento será desde ahora Aseneta, como la esposa del hermoso Josefo, mientras que el nombre secreto del lector será Aristin como se llamaba un escritor del siglo XII.
Pero el elixir de amor aquí ofrecido podrán aprovecharlo, queridos Aseneta y Aristin, sólo si pasan por una iniciación especial, es decir, si logran alinearse entre los héroes de este cuento. Porque no todos los lectores de este texto podrán realizarlo. Por otro lado, tengan en cuenta que eso no es inocuo, porque la conversión del lector en el héroe de un libro le da la posibilidad al escritor de lastimarlo, incluso de matarlo, en cuestión de dos renglones. Sin embargo, nuestro objetivo aquí es el amor, y no la muerte, un elixir de amor, y no un veneno. Así que ármense de valor y escuchen las primeras instrucciones. Aparentemente, todo parece bastante fácil, es suficiente que en un futuro cercano mientan tres veces, pero también se necesita que algo ya haya ocurrido en su pasado reciente. Un evento aparentemente pequeño e insignificante, que, sin embargo, representa la condición para acceder a la pócima del amor.
Mis instrucciones seguirán por separado para Aseneta y después para Aristin, porque difieren dependiendo de su destinatario.
Instrucciones para Aseneta
1. Querida Aseneta,
Tal vez tiene usted unos maravillosos ojos negros que lanzan miradas aromáticas a su alrededor, tal vez siembra tras de sí sombras costosas y tal vez orina agua de colonia, como dijo una escritora, pero eso no le ayudará a llegar a ser la heroína de este libro. Lo puede conseguir sólo la lectora que antes del día en que empieza a leer este cuento haya perdido una llave. Una llave cualquiera. La llave del maletín de maquillaje, la llave de su auto, o de un departamento ajeno, da igual. Si eso le ha pasado está en buen camino y sólo usted puede considerarse la heroína de este cuento y la portadora del nombre falso de Aseneta. Ninguna otra. Las demás lectoras pueden tirar este libro, inclusive, porque él ya no se refiere a ellas.
2. Su siguiente deber, querida Aseneta, es soñar un sueño. Antaño los monjes de Constantinopla curaban las enfermedades del sueño de sus hermanos, o de otra gente, solicitándole a toda la hermandad de su monasterio que una determinada noche soñara el mismo sueño, previamente descrito. Algo semejante se necesita aquí también. Sólo que aquí el modelo tiene que ser un sueño femenino, por lo que vamos a aprovechar un sueño que había soñado mi media hermana. Así que la lectora que se sentó a leer este cuento habiendo olvidado en algún lugar una llave, por lo que tiene derecho a llevar el nombre de Aseneta, debe soñar el siguiente
Sueño femenino
Sueño que camino de noche por una calle desierta. Es tarde, está oscuro, empiezo a sentir miedo cuando de pronto escucho unos pasos detrás de mí. Son pesados y resuenan cada vez con más velocidad. Aún estoy lejos de mi casa, me apresuro, y luego empiezo a correr con pánico. Los pasos pesados son cada vez más frecuentes y el desconocido a mis espaldas está corriendo. Me persigue. En una esquina alcanzo a verlo con el rabillo del ojo. Es un hombre más robusto que yo, que apresura su paso sin hablar en la oscuridad. Allí ya no hay calles, sólo una zona densamente poblada, uno atraviesa los patios de las casas, viejas escaleras, pasa por los pórticos, a veces por las antesalas abandonadas de las casas. De pronto, como suele ocurrir en los sueños, las piernas ya no me obedecen. Sigo corriendo, pero no me muevo de un portal que me observa con su oscuridad. Me quedo paralizada. El desconocido se acerca cada vez más, casi me cubre su sombra, pero en el momento decisivo de repente deja de perseguirme, se detiene en una esquina, se para junto a la pared y orina por un largo, largo rato…
3. Por supuesto que a la mañana siguiente, en cuanto se despierte, querida Aseneta, usted se dará cuenta que no lo ha logrado. No ha soñado el sueño solicitado, sino algún otro, diferente, quién sabe cuál. Pero no se preocupe. Eso no importa en absoluto. El sueño, en realidad, no le fue solicitado para que lo soñara, porque hoy en día ya nadie sabe hacerlo, sino para recordarlo muy bien. Incluso, hay una razón adicional, pero cada cosa en su momento. Ahora debe buscar algún arete suyo. Cualquiera. Necesitará sólo uno. Póngalo en su bolso.
4. El siguiente miércoles debe ir a la terraza de la taberna más cercana a la iglesia principal de su lugar (aquí en Belgrado, sería la terraza de la taberna “El signo de interrogación” en la calle Kralja Petra, número 6). Al medio día debe sentarse allí, al sol, y ordenar un té. Mientras lo esté bebiendo ponga sobre la mesa aquel arete. Luego ya no tendrá que hacer nada, salvo esperar. Debe esperar a un joven que pondrá sobre la mesa ante usted una llave sin cortar. Sin embargo, la espera es un oficio difícil. También una buena escuela…Pero, tenga cuidado, el cuento en este punto puede dejar de ser un cuento de amor en un sentido clásico. Porque, sólo Dios sabe a quién traerá la casualidad ante usted un miércoles en la terraza de la taberna para que en un té para dos se tope con quien le hace falta en la vida…Puede suceder que nadie con una llave aparezca no sólo ese miércoles, sino tampoco el siguiente. O puede suceder que un solo joven con una llave sin cortar se tope con diez chicas con aretes sobre la mesa. Es decir, este cuento se convirtió en una tienda de elixir de amor, pero éste, como todas las demás pócimas mágicas, no es inocuo.
*
En este lugar de pronto dejé de escribir porque en mi mente apareció una pregunta clara como el cristal:
-¿Por qué le mientes? ¿Por qué mientes a Aseneta, si sabes muy bien que es totalmente incierto que algo ocurra y qué cosa puede ocurrir el miércoles siguiente en la terraza de dicha taberna?
Al pensarlo un poco me respondí a mí mismo:
-Porque cada gran amor empieza con tres pequeñas mentiras…
https://teecuento.wordpress.com/2011/09/20/te-para-dos-de-milorad-pavic/
SALUDOS CON AFECTO
1 de febrero de 2018 a las 18:40
CALÉNDULA SILVESTRE
Esteban Mario Couceyro dijo:
Sentimiento de un beso, en el infinito placer de sentirlo.
Un abrazo.
Esteban
1 de febrero de 2018 a las 10:33
Esteban Mario Couceyro dijo:
Sentimiento de un beso, en el infinito placer de sentirlo.
Un abrazo.
Esteban
1 de febrero de 2018 a las 10:33
CALÉNDULA SILVESTRE
El Hombre de la Rosa dijo:
Muy hermoso y bien versado tu genial poema estimada Ágora
un placer pasar por tu bellas letras
un abrazo de amistad
El Hombre de la Rosa
1 de febrero de 2018 a las 06:47
El Hombre de la Rosa dijo:
Muy hermoso y bien versado tu genial poema estimada Ágora
un placer pasar por tu bellas letras
un abrazo de amistad
El Hombre de la Rosa
1 de febrero de 2018 a las 06:47
CALÉNDULA SILVESTRE
Texi dijo:
ja, me encantas me dieron ganas de tomar un ´té.
Abrazos
1 de febrero de 2018 a las 06:29
Texi dijo:
ja, me encantas me dieron ganas de tomar un ´té.
Abrazos
1 de febrero de 2018 a las 06:29
CALÉNDULA SILVESTRE
sergio005 dijo:
Que tienes en la almita
Que todos tus poemas son bonitos
Digo, voy tiempo leyéndote
Y no subes ni bajas
Vas muy a tu medida
Creo que pondré una estrellita en tu persona =)
1 de febrero de 2018 a las 01:43
sergio005 dijo:
Que tienes en la almita
Que todos tus poemas son bonitos
Digo, voy tiempo leyéndote
Y no subes ni bajas
Vas muy a tu medida
Creo que pondré una estrellita en tu persona =)
1 de febrero de 2018 a las 01:43
LA CALETA
marius v b dijo:
Avive el seso y despierte.
Lindo poema.
Un cariñoso abrazo
30 de enero de 2018 a las 18:23
marius v b dijo:
Avive el seso y despierte.
Lindo poema.
Un cariñoso abrazo
30 de enero de 2018 a las 18:23
LA CALETA
Lolaila dijo:
Preciosas imágenes nos compartes, Ágora.
Gracias ha sido un placer.
Saludos.
30 de enero de 2018 a las 17:53
Lolaila dijo:
Preciosas imágenes nos compartes, Ágora.
Gracias ha sido un placer.
Saludos.
30 de enero de 2018 a las 17:53
LA CALETA
Violeta dijo:
Suavemente , se siente y se respira profundamente.HERMOSO. saluditos Ágora
30 de enero de 2018 a las 13:43
Violeta dijo:
Suavemente , se siente y se respira profundamente.HERMOSO. saluditos Ágora
30 de enero de 2018 a las 13:43
LA CALETA
Esteban Mario Couceyro dijo:
Después de esos sentires, qué más puede dar la vida.
Un abrazo.
Esteban
30 de enero de 2018 a las 11:08
Esteban Mario Couceyro dijo:
Después de esos sentires, qué más puede dar la vida.
Un abrazo.
Esteban
30 de enero de 2018 a las 11:08
LA CALETA
El Hombre de la Rosa dijo:
Hermosas tus estrofas estimada Ágora
Un placer pasar por tu portal
El Hombre de la Rosa
30 de enero de 2018 a las 05:00
El Hombre de la Rosa dijo:
Hermosas tus estrofas estimada Ágora
Un placer pasar por tu portal
El Hombre de la Rosa
30 de enero de 2018 a las 05:00
LA CALETA
María... dijo:
Ay si imaginar todo eso es volar hacia ese lugar, me gustó mucho tu poema.
Un abrazo
30 de enero de 2018 a las 03:32
María... dijo:
Ay si imaginar todo eso es volar hacia ese lugar, me gustó mucho tu poema.
Un abrazo
30 de enero de 2018 a las 03:32
LA CALETA
Ágora dijo:
Sentir la brisa de La Caleta sin conocerla, escuchar los tambores en Tanzania, imaginar las olas y saltarlas
30 de enero de 2018 a las 01:22
Ágora dijo:
Sentir la brisa de La Caleta sin conocerla, escuchar los tambores en Tanzania, imaginar las olas y saltarlas
30 de enero de 2018 a las 01:22
ARMONÍA
Esteban Mario Couceyro dijo:
Misterioso deseo de ser uno comulgando con el otro.
Un abrazo.
Esteban
29 de enero de 2018 a las 11:01
Esteban Mario Couceyro dijo:
Misterioso deseo de ser uno comulgando con el otro.
Un abrazo.
Esteban
29 de enero de 2018 a las 11:01
SOL DE PONIENTE
marius v b dijo:
Partir sin decir adiós, y no sabes nada de él, puede significar misterios por resolver y toda una historia por descubrir y contar.
Cariños
28 de enero de 2018 a las 20:04
marius v b dijo:
Partir sin decir adiós, y no sabes nada de él, puede significar misterios por resolver y toda una historia por descubrir y contar.
Cariños
28 de enero de 2018 a las 20:04
VOLTERETAS DE NUBES
marius v b dijo:
Paseo por los parajes de la gracia.
Un cariñoso saludo
28 de enero de 2018 a las 20:01
marius v b dijo:
Paseo por los parajes de la gracia.
Un cariñoso saludo
28 de enero de 2018 a las 20:01
VOLTERETAS DE NUBES
Texi dijo:
Buff que buena eres y me sorprendes tan gratamente que me dan ganas de abrazarte.
28 de enero de 2018 a las 19:54
Texi dijo:
Buff que buena eres y me sorprendes tan gratamente que me dan ganas de abrazarte.
28 de enero de 2018 a las 19:54
VOLTERETAS DE NUBES
Esteban Mario Couceyro dijo:
Del amor al drama, en la vigilia soñada.
Un abrazo
Esteban
28 de enero de 2018 a las 17:02
Esteban Mario Couceyro dijo:
Del amor al drama, en la vigilia soñada.
Un abrazo
Esteban
28 de enero de 2018 a las 17:02
VOLTERETAS DE NUBES
Ágora dijo:
Insomnio, gripe, aparecer en una isla perdida con todos los gastos pagados y sin zapatos
28 de enero de 2018 a las 16:50
Ágora dijo:
Insomnio, gripe, aparecer en una isla perdida con todos los gastos pagados y sin zapatos
28 de enero de 2018 a las 16:50
SOL DE PONIENTE
Paloma P.P. dijo:
Muy hermoso poema de amor que me ha encantado leerte. Un fuerte abrazo amigo.
27 de enero de 2018 a las 13:59
Paloma P.P. dijo:
Muy hermoso poema de amor que me ha encantado leerte. Un fuerte abrazo amigo.
27 de enero de 2018 a las 13:59
SOL DE PONIENTE
JAVIER SOLIS dijo:
No importa que te hayas ido
O quizás soy yo quien se fue
No olvidaré tus encantos
no olvidaré el sabor de tus besos.
Buenos versos poetisa
Con cariño
JAVIER SOLÍS
27 de enero de 2018 a las 13:05
JAVIER SOLIS dijo:
No importa que te hayas ido
O quizás soy yo quien se fue
No olvidaré tus encantos
no olvidaré el sabor de tus besos.
Buenos versos poetisa
Con cariño
JAVIER SOLÍS
27 de enero de 2018 a las 13:05
SOL DE PONIENTE
Ágora dijo:
Decir adiós es señal de respeto
Un abrazo Esteban
27 de enero de 2018 a las 11:49
Ágora dijo:
Decir adiós es señal de respeto
Un abrazo Esteban
27 de enero de 2018 a las 11:49
SOL DE PONIENTE
Esteban Mario Couceyro dijo:
Dice el dicho, que nunca se fue el que no se despidió.
Pero otro dicho dice, que el olvido es un camino sin regreso.
Un abrazo.
Esteban
27 de enero de 2018 a las 10:07
Esteban Mario Couceyro dijo:
Dice el dicho, que nunca se fue el que no se despidió.
Pero otro dicho dice, que el olvido es un camino sin regreso.
Un abrazo.
Esteban
27 de enero de 2018 a las 10:07
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