Nuevos consejos en nuestro #TallerLiterario

 

Vuelvo a nuestros textos para nuestro Taller Literario con nuevos consejos de comunicación.

Una vez más, este artículo hace pie en publicaciones de la web del español urgente, que todos deberíamos visitar a menudo para despejar dudas y asegurarnos de estar utilizando correctamente nuestro idioma. Asimismo, te invito a pasarte por nuestro Taller Literario, donde encontrarás una gran variedad de textos sobre ortografía y gramática.

 
 

El ‘huso horario’ que quiere perder uso

Últimamente se habla mucho de suspender esa tradición europea que consiste en cambiar la hora cuando cambiamos de estación. Al margen de nuestra opinión al respecto y de lo que se resuelva, es importante que aclaremos la ortografía de un concepto enlazado al tiempo que es el de ‘huso horario‘. No es raro encontrarnos con errores en su escritura, –¡esa hache muda que tantos problemas nos trae!– Pero una vez que leas esta explicación ya no tendrás dudas de cómo escribirlo, y por qué.

Se conoce como ‘huso horario’ cada una de las veinticuatro partes en las que se puede dividir de forma imaginaria la superficie terrestre, limitando cada parte con meridianos, y donde cada una de ellas tiene una medida de tiempo definida. Se utiliza para organizar la vida en sociedad en función de las horas de luz.

Ahora bien. ¿Sabes por qué se llama ‘huso’ con ‘h’? El nombre no viene del verbo usar como algunos creen sino del sustantivo ‘huso’. Si nos vamos al Diccionario de la RAE encontramos la siguiente definición para ‘huso’.

Si tenemos en cuenta la definición que en el mismo diccionario se hace de ‘huso esférico’, podríamos entender por qué esta forma de denominar las regiones donde existe equivalencia horaria.

Asimismo, encontramos una definición sobre ‘huso horario’.

Siguiendo en esta línea y buscando información específica relacionada con la geografía, encontramos que un huso horario es cada una de las áreas en las que podríamos dividir la Tierra de forma imaginaria; cada una de estas partes tiene la forma de ese instrumento utilizado para hilar, de ahí su nombre. En la antigüedad, antes de que se estableciera esta norma, en cada ciudad se dividía el tiempo ajustándolo a las horas de luz calculadas de forma aproximada, entonces las diferencias entre una ciudad y otra, incluso en aquellas que no estaban muy lejos entre sí, generaba problemas. Al establecerse esta norma en la que los relojes de toda la zona comprendida en un mismo huso horario se sincronizan se terminó con este problema.

Teniendo en cuenta los diversos husos horarios que existen, y partiendo de la idea de que la Tierra gira de O a E, al viajar de un territorio a otro (cambiando así de huso horario) debemos sumar una hora a la que tenemos. Si viajamos en sentido contrario, de E a O, debemos restar una hora. Asimismo, al pasar por el meridiano 180°, se cambia de día, puesto que se trata de la línea imaginaria que establece el cambio de fecha. No es tan complicado, ¿verdad?

Dejo un ejemplo a modo de conclusión para que a partir de ahora no sigamos pensando que este concepto tiene relación con el verbo ‘usar’ sino con ese extraño instrumento que provocó una serie de sucesos pesadillescos en la vida de la Bella Durmiente.

Comentarios1

  • Rafael Merida Cruz-Lascano

    Sumamente interesante, cada día me convenzo de que mi ignorancia contínúa intacta.

    Rafael.-

    • Tes Nehuén

      Aceptar nuestra ignorancia es la mejor forma de vivir, ¿no? Muchas gracias por tu lectura, Rafael. Un abrazo.



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