Lirismo puesto sobre un tablero

María Eugenia Ayala nos acerca a través de su poemario Jaques de Fuego una visión lírica en torno a la existencia. El libro fue publicado por la Editorial Servilibro.

Los versos se desplazan, tal parece, en un tablero. Escribe la autora: «Has jugado mi partida tantas veces/ te has quedado en mis apuestas más rotundas/ me buscaste en cada cruces de peones/ me encontraste como alfil en este juego/ combatir de caballeros por sus reinas».

La rutina, el amor en sus más insospechadas facetas, las estrategias para ir mudando las pieles interiores del tiempo y de la pasión abren una curiosa propuesta poética.

También la melancolía se halla presente en el lenguaje de estos poemas, que van en busca de su identidad. Se percibe a veces un nudo religioso que ella desata con las palabras.

Cada jugada que la autora realiza deja en expectativas al lector.

Táctica y técnica se precisan para jugar al ajedrez.

Pues bien, usando los elementos propios de su poesía, María Eugenia Ayala nos lleva a contemplar y, al mismo tiempo, a juguetear con los movimientos del alfil, de los peones, de la reina y las demás piezas del ajedrez.

Se lee en la introducción del material poético: «Los poemas de Jaques de Fuego son treinta y dos piezas de ajedrez que juegan una partida en cada verso, a cada paso».

Es preciso reconocer que elaborar pensamientos que tengan correspondencia con desplazamientos matemáticos es dura tarea para cualquier escritor.

Los movimientos simbólicos sobre el tablero dejan al desnudo los sentimientos de una mujer que entiende que en la vida hay que avanzar a como dé lugar, sin dejar de cuidar cada paso dado. Un paso en falso puede significar algo más que un tropiezo.

Los versos endecasilábicos entran en el escenario de esta entrega poética como reflejo de la maduración de la forma. El destino participa de este largo camino de encuentros y desencuentros.

XXIII

Hoy te quise escribir una vez más
agitando el tablero en cada letra
caerme en el abismo de los versos
que alguna vez hicieron que te amara
para acabar por fin esta jugada
y que se cierre aquí nuestra estrategia
que se terminen todas las argucias
y que se cierne el mundo en este juego.

Hoy te quise escribir una vez más
si al cabo de este dejo de querencias
se guardará en las criptas del destiempo
dejando que este amor lo lleve el viento
a algún lugar lejano a cobijarse
a perderse en los mares de otros rumbos
para que quede claro de una vez
que la partida aquí se ha terminado.

María Eugenia Ayala

Fuente: ABC Color



Debes estar registrad@ para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.