La muerte también nos ha robado a Carlos Monsiváis

Ésta no es la primera oportunidad que la muerte aprovecha su paso por la Tierra para llevarse a más de un escritor por vez. El año pasado, por ejemplo, a poco de haber trascendido las pérdidas de Alfonso Calderón, Thierry Jonquet y José Asenjo Sedano, Nelly Arcan, Jorge Macedo, José Antonio Muñoz Rojas y Félix Antonio González partieron con apenas unos días de diferencia. Ahora, una nueva mala racha enluta al ámbito de las letras porque, algunas horas después de haberse producido el deceso del autor portugués José Saramago, se confirmó el fallecimiento de su colega mexicano Carlos Monsiváis.

Carlos MonsiváisDespués de permanecer poco más de dos meses hospitalizado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán de la Ciudad de México, el creador de obras como «El crimen en el cine», «Cuando los banqueros se van», «Escenas de pudor y liviandad» y «Los rituales del caos» ya no pudo resistir más los problemas respiratorios que padecía.

Si para muchos este fin de semana estaba marcado por la tristeza debido al fallecimiento de Saramago, con esta otra pérdida lamentable, el dolor de quienes saben apreciar a los exponentes literarios se volvió más intenso.

Por haber enriquecido a las letras de su país y haber sabido cultivar un gran pensamiento crítico, Monsiváis fue despedido como se lo merecen los grandes: con aplausos, palabras elogiosas, el reconocimiento de multitudes y un gran respeto colectivo.

Para la escritora Elena Poniatowska, por ejemplo, no sólo se ha marchado «la memoria viva de México», sino también su hermano. «Me quedo manca, tullida», expresó esta novelista que lamentó el deceso de este amigo suyo que, según dijo, «nos hará una falta horrible en un momento donde no sabemos hacia dónde camina el país».

A pesar del dolor que genera esta muerte, hubo figuras, como en el caso del también literato Carlos Fuentes, que prefirieron restarle importancia a la desaparición física y privilegiar el legado de este autor nacido en la ciudad de México el 4 de mayo de 1938. «Un escritor no se muere porque deja una obra. No hemos perdido a Carlos Monsiváis, lo hemos ganado para siempre», sostuvo Fuentes.

Nada puede impedir que mentes brillantes como las de Saramago y Monsiváis mueran, pero sí se puede, desde el ejercicio de la lectura y los recuerdos, hacer que este tipo de valiosas personas se mantengan vivas a través de sus obras.

Links relacionados:

http://banalidadesyteoria.blogspot.com/2010/06/monsivais.html

http://doradosdevilla.blogspot.com/2010/06/fallece-el-escritor-mexicano-carlos.html

Comentarios2

  • Elsy Alpire Vaca

    Muchas veces el dolor por una o dos pérdidas importantes en una colectividad, puede ser sustituido por la esperanza de que las obras de quienes nos dejaron sus pensamientos, sus obras, sus cosejos, sus mensajes...Se transformará en mejores realidades. Gloria a Josñe Saramgo a y Carlos Mansivaís. e mundo honrará sus memoria. Bello artículo.

  • Graciela Dantes

    Carlos Monsivaís, fue un gran escritor, al que me encantaba leer y oirlo y verlo por la televisión, fue un gran escrito y critico. Descanse en paz,



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