Al alba

Vjekoslav Darlić Mardešić

La quiero; mi boca solo espera su beso largo
y su mirada encendida como el primer día.


Mi verso busca alcanzarla
con sonido y astro,
mientras cruza la orilla, envuelta en lino,
para recoger algas y sal en el mar indomable.


La dibujo como un atardecer:
crepúsculo que alegra los cantos diáfanos
y que más tarde habrá de dormirse
junto a la alianza del sueño.


Y si se la llevase la noche interminable,
mis brazos encenderían el cielo para alcanzarla.



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