Videlso: entre pilotos, avionetas y escombros de aeropuertos

JUAN MIGUEL MORENO VILLAMIZAR

AVIONES Y VIDELSO.

 

Videlso, lugar de aterrizaje donde llegó la 

primera pista aérea del departamento, olvidada 

en escombros y recuerdos. Vamos, qué dolor, qué 

tristeza se siente sentirse vacío, sin gracia, sin 

fuerza, sin porte, sin temple, sin risa y sin 

alegría; es como vivir sin pensar, es sentirse sin 

Dios; es la soledad la que define esto, la tristeza 

y la depresión.

Videlso sobrevuela en recuerdo; ahí viene el 

primer avión, sonrisas y miedos; el lugar ha 

sido lleno de emoción; es el 27, el número 

impar que genera impacto. Todos emocionados, 

llenos de amor y entusiasmo; la depresión no existe. Se prenden los cigarros, a cantar y a 

bailar; se han llamado todos los que han 

celebrado y ahí viene Méndez, el gran innovador 

de aviones. Vamos todos a celebrar la alegría de 

estar rodeados y de poder volar.

Volar con alas de avión y un motor motivado con 

mente acelerada y un pensar a la deriva a soñar 

en alto el videlso; no es escaso, la pista está 

quebrada. Volemos alto y soñemos juntos el 

futuro arriesgado, la alegría de conocer, de saber 

y de creer, la inocencia de perder, pero de 

levantarse también; las alas son sencillamente 

la motivación que uno siente. Aires dolientes que destruyen lo presente, 

mueven y conmueven; la fuerza desestabiliza el 

avión, la soledad y las pruebas, el odio y la 

pereza, la tristeza y la ansiedad me hacen 

perder el rumbo y caer en el hueco de la densidad 

de no creer y de siempre llorar. El lugar es 

peligroso, el aire arrollador; acabemos con la 

pista y volemos en otro lado.

Solo queda el recuerdo de lo que fue y pudo ser de 

lo que no salió y simplemente se probó, ya llego 

el presente y el pasado es olvido y el olvido cura el 

recuerdo actual del momento triste que me hizo 

sentir mal, ya me siento seguro al poder hablar 

al ver las ruinas de la pista destruida y al ver el avión destruido y unido a los del montón, que 

han sido olvidados pero a la vez remplazados y el 

remplazo lo cause yo al querer mejorar y crear 

en mi lo mejor de sí que en realidad se basa en 

lo que creo de mí y no lo que piensa en sí y por 

eso mi avión se restauró y ya nos es del montón 

y aunque el repuesto viejo en videlso quedó el 

nuevo va volando y creyendo en sí mismo y 

recordando de lo mal que lo pasó pero de lo 

restaurado que quedo y ese es el videlso viejo el 

primer aeropuerto.

 

Sentimiento

 

La prosa que continúa narra una crónica muy especial: la formación histórica del primer aeropuerto de Colombia, oficializado por el piloto de aviación Méndez Calvo. Aquí se cuenta cómo Videlso se convirtió en baluarte histórico para la región en materia de aviación, y cómo en este suelo se experimentaron las primeras avionetas de nuestro país. Es total la admiración por la carga histórica del barrio Videlso, que hoy se narra en esta hermosa crónica convertida en prosa.

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