AVIONES Y VIDELSO.
Videlso, lugar de aterrizaje donde llegó la
primera pista aérea del departamento, olvidada
en escombros y recuerdos. Vamos, qué dolor, qué
tristeza se siente sentirse vacío, sin gracia, sin
fuerza, sin porte, sin temple, sin risa y sin
alegría; es como vivir sin pensar, es sentirse sin
Dios; es la soledad la que define esto, la tristeza
y la depresión.
Videlso sobrevuela en recuerdo; ahí viene el
primer avión, sonrisas y miedos; el lugar ha
sido lleno de emoción; es el 27, el número
impar que genera impacto. Todos emocionados,
llenos de amor y entusiasmo; la depresión no existe. Se prenden los cigarros, a cantar y a
bailar; se han llamado todos los que han
celebrado y ahí viene Méndez, el gran innovador
de aviones. Vamos todos a celebrar la alegría de
estar rodeados y de poder volar.
Volar con alas de avión y un motor motivado con
mente acelerada y un pensar a la deriva a soñar
en alto el videlso; no es escaso, la pista está
quebrada. Volemos alto y soñemos juntos el
futuro arriesgado, la alegría de conocer, de saber
y de creer, la inocencia de perder, pero de
levantarse también; las alas son sencillamente
la motivación que uno siente. Aires dolientes que destruyen lo presente,
mueven y conmueven; la fuerza desestabiliza el
avión, la soledad y las pruebas, el odio y la
pereza, la tristeza y la ansiedad me hacen
perder el rumbo y caer en el hueco de la densidad
de no creer y de siempre llorar. El lugar es
peligroso, el aire arrollador; acabemos con la
pista y volemos en otro lado.
Solo queda el recuerdo de lo que fue y pudo ser de
lo que no salió y simplemente se probó, ya llego
el presente y el pasado es olvido y el olvido cura el
recuerdo actual del momento triste que me hizo
sentir mal, ya me siento seguro al poder hablar
al ver las ruinas de la pista destruida y al ver el avión destruido y unido a los del montón, que
han sido olvidados pero a la vez remplazados y el
remplazo lo cause yo al querer mejorar y crear
en mi lo mejor de sí que en realidad se basa en
lo que creo de mí y no lo que piensa en sí y por
eso mi avión se restauró y ya nos es del montón
y aunque el repuesto viejo en videlso quedó el
nuevo va volando y creyendo en sí mismo y
recordando de lo mal que lo pasó pero de lo
restaurado que quedo y ese es el videlso viejo el
primer aeropuerto.
Sentimiento
La prosa que continúa narra una crónica muy especial: la formación histórica del primer aeropuerto de Colombia, oficializado por el piloto de aviación Méndez Calvo. Aquí se cuenta cómo Videlso se convirtió en baluarte histórico para la región en materia de aviación, y cómo en este suelo se experimentaron las primeras avionetas de nuestro país. Es total la admiración por la carga histórica del barrio Videlso, que hoy se narra en esta hermosa crónica convertida en prosa.