El patio de Martínez

Sergio v Rodrigues VIVENCIAS EN LETRAS

 


En una calle tranquila de Martínez,
detrás de aquella puerta siempre abierta,
guardaba mi niñez sus días felices,
lejos del mundo y de la prisa incierta.
Allí estaba el banquito de las tardes,
testigo fiel de charlas y de juegos,
donde el abuelo Salvador, sin alardes,
sembraba en mí sus cuentos y consejos.
A la sombra perfumada de los naranjos,
volaban mis risas con aroma a azahar,
mientras la abuela Amelia, con sus manos,
cuidaba cada flor y cada andar.
Y siempre a sus pies, noble y guardián,
andaba Chiquín, el perrito más fiel,
compañero alegre de aquel dulce hogar,
moviendo su cola en el patio aquel.
Olor a café, a pan recién hecho,
a lluvia cayendo sobre el corredor;
un refugio tibio, firme y derecho,
hecho de paciencia, calma y amor.
Hoy vuelvo en silencio a ese rinconcito,
al banquito, a la puerta, al naranjal feliz,
y en Martínez, con Amelia, Salvador y Chiquín, benditos,
sigue floreciendo mi propia raíz.
 
  • Autor: sergio Rodríguez v. (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 7 de noviembre de 2026 a las 09:23
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 1


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