MI PAIS

Jose de amercal

Sube el pan, sube la gasolina,

sube hasta el aire que respiramos,

el sueldo que antes nos servía,

hoy apenas si nos llega al día.

Nos dicen: «pronto todo mejora»,

y nosotros esperando sentados,

viendo pasar las horas y la hora,

mientras los precios van disparados,

lo que ayer comprabas con un sol,

hoy cuesta hasta el doble… ¡y con dolor!

 

 

Prometieron ríos de leche y miel,

que seríamos ricos sin demora,

llegó el político con su papel,

y se llevó todo… ¡y hasta la hora!

Nos muestran gráficos y cifras bellas,

que crecen mucho en cualquier papel,

pero en la carencia de nuestras ollas,

solo vemos que se nos va el papel,

¡qué gran crecimiento en la pantalla!

Pero en la mesa… ni migaja se halla.

 

 

«Hay estabilidad», dicen con fe,

mientras el dólar vuela muy alto,

ellos lo ven y no les da pie,

y a nosotros nos duele hasta el asfalto.

Se inventan planes de gran futuro,

que empiezan mañana y nunca llegan,

mientras el bolsillo se pone oscuro,

y las promesas se van y se alegran,

¡qué discurso tan fino y pulido!

Lástima que no sirva para pan ni vino.

 

 

Y cuando crees que ya no puede ser peor,

salen diciendo que estamos mejor,

que la economía vuela y va bien,

¡y uno se pregunta: dónde, cuándo y quién!

Cambian las cifras, giran la hoja,

siempre con la misma cantaleta:

«mañana todo estará a tu medida»,

y mañana… es siempre otra meta,

la lección es clara y muy conocida:

ellos prosperan, ¡y nosotros en la vía!

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