No tengo ya un rostro,
así que desvía tu mirada de mí,
aparta tu brillo
con las manos de los dioses,
que todo el jardín nos llamó
para desnudarnos así,
a mitad del Edén.
Mi alma posee
todos los colores del sol,
el arte drámatico
y el romanticismo existencial,
lento es el movimiento
de las horas errantes
que saltan hacia
el fondo de sí mismas,
suaves son las olas y las horas
que nos consumen la energía.
Ahora soy agua y fuego,
y tengo en mi alma una sed eterna,
un desierto de múltiples estrellas
que me invocan sus juegos,
y una pasión antigua
de niño y viejo,
de oro y barro,
de insomnio y sueño...
Tengo en mi alma una pasión antigua,
y una sed eterna de algo desconocido,
mi corazón desierto grita furioso al silencio de la noche,
quiero beber el brebaje de mis sueños,
por qué yo soy la heredera.
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Autor:
Kamar Oruga (
Online) - Publicado: 6 de noviembre de 2026 a las 12:06
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

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