Una música, un sonido.
Corazones anhelantes,
el vino nunca fue más vino,
perpetuaban las horas
de aquel nido.
No se durmió la piel
si ya quemaba una flama
los prados verdes de estío.
Noche bruja de conjuros:
encontré un corazón…
lo hice mío.
La pasión bastó para que
todo valiera la pena.
Desenfrenado clamor
llenando cada espacio
de esta única escena.
Las nubes tejieron
las blancas camas.
Y bordaron con hilos
de suave plata, marmóreas
lunas…
cada pequeño beso
que la hambrienta noche
esperaba ilusionada.
Intangible movimiento
de un legado
que hizo abrigo.
Y las calles
lánguidas por tanto
olvido se vistieron de alivio.
Y todos en el pueblo,
sin saber cómo,
hicieron una ofrenda
al amor:
unos versos nuevos
con nuestra canción.
Noche bruja de conjuros:
encontré un corazón…
lo hice mío.
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Autor:
Vicky Ley (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 6 de noviembre de 2026 a las 10:46
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- En colecciones: El amor toca la puerta.

Offline)
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