VickyLey

Noche bruja de conjuros

 

Una música, un sonido.
Corazones anhelantes,
el vino nunca fue más vino,
perpetuaban las horas
de aquel nido.

No se durmió la piel
si ya quemaba una flama
los prados verdes de estío.

Noche bruja de conjuros:
encontré un corazón…
lo hice mío.

La pasión bastó para que
todo valiera la pena.

Desenfrenado clamor 
llenando cada espacio 
de esta única escena.

Las nubes tejieron 
las blancas camas.


Y bordaron con hilos
de suave plata, marmóreas 

lunas…

                                                                                         cada pequeño beso

que la hambrienta noche    
esperaba ilusionada.

Intangible movimiento
de un legado 
que hizo abrigo.

Y las calles 
lánguidas por tanto 
olvido se vistieron de alivio.

Y todos en el pueblo, 
sin saber cómo,
hicieron una ofrenda 
al amor:
unos versos nuevos 
con nuestra canción.

Noche bruja de conjuros:
encontré un corazón…
lo hice mío.