Hay un fulgor secreto en tu mirada,
que enciende de esperanza mi camino;
y una alegría limpia, iluminada,
que vuelve cada instante a su destino.
Tu corazón, de nobleza encendido,
atesora una fuerza que perdura;
y aun cuando el mundo ruge enfurecido,
tu esencia no renuncia a su ternura.
Tu risa tiene luz de golondrina,
y en tus gestos florece la nobleza;
tu gracia es claridad que me ilumina,
tu voz derrama paz y gentileza.
Si el tiempo ha de borrar nuestra memoria,
tu sangre llevará mi propia historia.
JUSTO ALDÚ © 2026
-
Autor:
JUSTO ALDÚ (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 4 de noviembre de 2026 a las 20:11
- Comentario del autor sobre el poema: Dedicado con cariño a mi hija mayor, hoy toda una profesional de la comunicación social ya de 38 años y quien me ha dado mucha satisfacción por su noble proceder ante los dramas sociales. Nada nos llevamos, dejamos legados en nuestros hijos que son sagre de nuestra sangre.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.