La oscuridad absoluta no es la ausencia de luz,
es saber que la luz jamás regresará.
Es abrir los ojos en medio del día
y sentir que la noche nunca se ha marchado.
Es caminar acompañado de sombras,
sombras que te escoltan, te persiguen y te acosan,
que se esconden en cada rincón de tu existencia
y no te permiten respirar.
Es vivir atrapado en una prisión invisible,
donde las paredes no tienen forma,
donde los gritos se ahogan en el silencio
y las lágrimas aprenden a esconderse detrás de una sonrisa.
Es librar batallas que nadie conoce,
enfrentar demonios que nadie puede ver,
intentar explicar lo inexplicable
y descubrir que no existen palabras
para describir lo que sucede dentro de ti.
A veces el cansancio es tan profundo
que hasta el alma parece rendirse,
que las fuerzas abandonan el cuerpo
y la esperanza se convierte en un recuerdo lejano.
Y entonces le preguntas al cielo:
¿Hasta cuándo tendré que soportar esta oscuridad?
¿Por qué nadie escucha los gritos de mi silencio?
¿Por qué debo fingir que estoy bien
cuando por dentro estoy librando mi peor batalla?
Quizás esa sea la condena más cruel:
que el mundo siga girando,
que el sol siga brillando,
que todos continúen con sus vidas,
mientras tú luchas por encontrar una salida
de un infierno que solamente tú conoces.
Y aunque hoy no consiga ver la luz,
aunque mis sombras sigan caminando conmigo,
quisiera creer que todavía existe un mañana
en el que respirar no sea una batalla
y vivir no duela tanto.
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Autor:
El escriba de la penumbra (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 4 de noviembre de 2026 a las 11:37
- Comentario del autor sobre el poema: Este poema representa una parte de mí que pocas personas conocen. Es la manera de expresar una batalla que llevo por dentro, una oscuridad que no siempre se ve, pero que siento incluso en los días más luminosos. Habla de mis miedos, de mis pensamientos, de mis noches interminables y de ese cansancio emocional que muchas veces no sé cómo explicar. Escribirlo es mi manera de desahogarme, de sacar todo aquello que guardo en silencio y que, en ocasiones, ni yo mismo logro comprender. No busco despertar lástima ni que alguien sienta pena por mí. Simplemente quiero expresar que detrás de una sonrisa puede existir un mundo lleno de dolor, que hay heridas que no se ven y batallas que se libran en absoluta soledad. Este poema es un fragmento de mi historia, de lo que siento y de lo que muchas veces callo. Porque, aunque hoy me cueste encontrar la luz, una parte de mí todavía quisiera volver a verla. No escribo porque tenga todas las respuestas; escribo porque hay dolores que necesitan encontrar una voz.
- Categoría: Triste
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