Deja ya de lamer la miel aciaga
del hálito marchito del ocaso.
Rescata tu rubor que ya se apaga
y encuentra la canción en el retazo
Deja ya de mecerte en el regazo
del canto que retuerce las heridas
extirpa el suave arrullo de su lazo
y convoca a las musas forajidas.
Deja al verso brotar de su simiente
que sacuda tus ramas en su abrazo.
Despunta alborada, libre e insolente
que cálida recorra tu espinazo.
-
Autor:
Juan Antonio Quiroga (
Online) - Publicado: 3 de noviembre de 2026 a las 11:40
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.