Él observa, ve los contrastes;
le sonrío pícaramente mientras me maquillo para que me diga a cuantos iré a conquistar,
luego al regresar puedo notar cómo se queda mirando mis penas y no se atreve a preguntar qué pasó allá afuera.
Ya sabe que bailo y canto con tanta entrega, con movimientos de escenario. Me ayuda a ensayar cualquier tipo de mirada y me deja ser ostentosa.
Él ve mi piel, los vellos y estudia mis gestos, no obstante, siente impotencia por no saber que pasa dentro de ella a todo detalle.
También agradece que en las noches le prenda una luz al lado para que pueda ver.
Nunca suelta lo que oye, siempre elige el camino de la prudencia.
-
Autor:
tsarie (
Online) - Publicado: 2 de noviembre de 2026 a las 23:14
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 1
- En colecciones: Decretos mentales.

Online)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.