En tu desván dormían los pecados,
marchitos y cubiertos por el polvo,
polvo viejo de alegres años.
Ninguno reclamaba su inocencia;
ninguno se quejaba de los daños.
En la noche crujían las maderas
y el aire removía los sudarios.
Ingenua es el alma que sube buscando sus recuerdos:
solo hallará aquello,
eso,
que enterraron otros labios.
-
Autor:
Isidora Luna (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 1 de noviembre de 2026 a las 00:20
- Categoría: Gótico
- Lecturas: 1

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.