Isidora_Luna

Otros labios

En tu desván dormían los pecados,
marchitos y cubiertos por el polvo,
polvo viejo de alegres años.


Ninguno reclamaba su inocencia;
ninguno se quejaba de los daños.

En la noche crujían las maderas
y el aire removía los sudarios.


Ingenua es el alma que sube buscando sus recuerdos:
solo hallará aquello,
eso,
que enterraron otros labios.