La penumbra dibuja sobre el lecho
la geografía exacta de tu piel,
un mapa de silencio y de miel
que recorro despacio, pecho a pecho.
la geografía exacta de tu piel,
un mapa de silencio y de miel
que recorro despacio, pecho a pecho.
Tus manos son el fuego y el derecho
de encender el latido más infiel,
mientras la noche dicta su papel
y el deseo nos deja sin despecho.
de encender el latido más infiel,
mientras la noche dicta su papel
y el deseo nos deja sin despecho.
Hay un gemido sutil que se desata,
un roce que es marea y es abismo,
donde la voz se pierde y se rescata.
un roce que es marea y es abismo,
donde la voz se pierde y se rescata.
En este lazo eterno del egoísmo,
tu cuerpo y mi cuerpo se combinan
y en el oscuro centro se iluminan.
tu cuerpo y mi cuerpo se combinan
y en el oscuro centro se iluminan.
En el roce sutil donde el silencio estalla,
la piel reconoce su urgencia primera,
dos cuerpos que olvidan cualquier frontera
y libran a oscuras su mejor batalla.
la piel reconoce su urgencia primera,
dos cuerpos que olvidan cualquier frontera
y libran a oscuras su mejor batalla.
El pulso acelera, la calma desmaya,
la noche se vuelve de fuego y de cera,
tu boca me busca, mi mano te espera,
en una marea que nunca encalla.
la noche se vuelve de fuego y de cera,
tu boca me busca, mi mano te espera,
en una marea que nunca encalla.
Es más que el suspiro, es más que el desvelo,
es la gravedad que nos une y nos funde,
un vértigo puro que borra el pasado.
es la gravedad que nos une y nos funde,
un vértigo puro que borra el pasado.
Rozando el abismo, tocando el cielo,
el mapa del mundo por fin se confunde
en el territorio de un cuerpo abrazado.
el mapa del mundo por fin se confunde
en el territorio de un cuerpo abrazado.
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Autor:
sergio Rodríguez v. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 31 de octubre de 2026 a las 08:54
- Categoría: Amor
- Lecturas: 1

Offline)
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