Sergio v Rodrigues VIVENCIAS EN LETRAS

tu cuerpo y mi cuerpo

La penumbra dibuja sobre el lecho
la geografía exacta de tu piel,
un mapa de silencio y de miel
que recorro despacio, pecho a pecho.
Tus manos son el fuego y el derecho
de encender el latido más infiel,
mientras la noche dicta su papel
y el deseo nos deja sin despecho.
Hay un gemido sutil que se desata,
un roce que es marea y es abismo,
donde la voz se pierde y se rescata.
En este lazo eterno del egoísmo,
tu cuerpo y mi cuerpo se combinan
y en el oscuro centro se iluminan.
En el roce sutil donde el silencio estalla,
la piel reconoce su urgencia primera,
dos cuerpos que olvidan cualquier frontera
y libran a oscuras su mejor batalla.
El pulso acelera, la calma desmaya,
la noche se vuelve de fuego y de cera,
tu boca me busca, mi mano te espera,
en una marea que nunca encalla.
Es más que el suspiro, es más que el desvelo,
es la gravedad que nos une y nos funde,
un vértigo puro que borra el pasado.
Rozando el abismo, tocando el cielo,
el mapa del mundo por fin se confunde
en el territorio de un cuerpo abrazado.